Lindsay Lohan ha vuelto a meterse en problemas tras su última visita a la capital británica. La joven actriz y cantante, que viajó a Londres la semana pasada, está supuestamente implicada en la desaparición de unas joyas valoradas en casi 300.000 euros. Tanto es así, que la propia policía británica está tras su huella e intentando realizarle una interrogación.
Lohan, de 22 años, acudió a una sesión fotográfica para la revista Elle, en los estudios Big Sky en Islington, al norte de la capital inglesa. Para las fotos, la actriz lució un collar de diamantes y unos pendientes carísimos que habían sido prestados a la publicación por la firma Dior.
Dos días después de la sesión, los responsables de Elle se dieron cuenta de que las joyas habían desaparecido y se pusieron en contacto con Scotland Yard, que ya ha anunciado que también interrogará a otras personas que ese día estuvieron en los estudios.
Lohan regresó a Los íngeles poco después de que le tomaran las instantáneas. «De momento no hay detenidos. Vamos a hablar con varias personas en relación con la investigación», indicó una portavoz policial.