Amenazan con fabricar más armas


Corea del Norte amenazó hoy con construir más bombas nucleares y con volver a enriquecer uranio para armas atómicas, en respuesta a las nuevas sanciones que le impuso el Consejo de Seguridad de la ONU por el ensayo nuclear del 25 de mayo.


El ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano afirmó que la resolución aprobada ayer en la ONU era un «vil producto» de una campaña inspirada por Estados Unidos y aseguró que su paí­s nunca abandonará su programa nuclear y que cualquier bloqueo en su contra serí­a considerado como un acto de guerra.

Ayer, los quince miembros del Consejo de Seguridad votaron unánimemente nuevas sanciones contra el Norte y Washington advirtió que no serí­a de extrañar una respuesta «irresponsable» por parte de Pyongyang.

El aislado régimen comunista dijo en un comunicado citado por la agencia oficial que «todo el plutonio extraí­do será utilizado con fines militares».

Un tercio de las barras de combustible del reactor de Yongbyon ya fueron reprocesadas en plutonio de uso militar, indicó el comunicado.

«En segundo lugar comenzaremos a enriquecer uranio», agregó el texto, subrayando que Corea del Norte desarrolló con éxito la tecnologí­a necesaria.

Pyongyang habí­a negado en 2002 las acusaciones de Washington de operar en secreto un programa de enriquecimiento de uranio y de llevar a cabo operaciones con plutonio.

Las plantas de producción de plutonio habí­an sido cerradas tras un acuerdo concluido en 2007 entre los seis paí­ses que negocian el desarme norcoreano (Corea del Norte, Corea del Sur, China, Estados Unidos, Japón y Rusia). Pero Pyongyang las reactivó luego de que el Consejo de Seguridad condenara el 5 de abril el lanzamiento de un misil de largo alcance.

«Se convirtió en una opción absolutamente imposible para la República Popular y Democrática de Corea abandonar su programa nuclear», indica el comunicado, y agrega que considerará cualquier bloqueo como un acto de guerra que merecerá una respuesta militar.

La resolución 1874 aprobada ayer, que no autoriza el uso de la fuerza, pide a los paí­ses de la ONU ampliar las sanciones que se impusieron a Pyongyang luego del primer ensayo nuclear de octubre de 2006.

Esta nueva resolución instaura un sistema reforzado de inspección de cargas aéreas, marí­timas y terrestres con destino a Corea del Norte o que provengan de allí­ y una ampliación del embargo de armas así­ como nuevas restricciones financieras.

El secretario general de la ONU, el surcoreano Ban Ki-moon, dijo que la resolución enví­a «un mensaje claro y contundente» al régimen estalinista.

La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, señaló ayer que «teniendo en cuenta el pasado y la inclinación de Corea del Norte por los gestos irresponsables y peligrosos, no serí­a sorprendente» que Pyongyang responda con actos de provocación, incluso con un tercer ensayo nuclear.

Tras el ensayo nuclear del 25 de mayo, Corea del Norte procedió a lanzar misiles de corto alcance y renunció al armisticio firmado con el Sur que puso fin a la guerra de Corea (1950-1953).

Seúl envió unos 600 infantes de marina como refuerzo a las islas fronterizas de Yeonpyeong y Baekryeong.

Japón indicó hoy que estudiaba decretar un embargo total de sus exportaciones hacia Corea del Norte, una medida que podrí­a concretarse a partir del martes.

El texto de la resolución 1874, aprobado tras dos semanas de arduas negociaciones, «condena con los términos más fuertes» la nueva prueba atómica y «exige que Corea del Norte se abstenga de realizar nuevas pruebas o disparos de cohetes que utilicen tecnologí­a de misiles».

El tema clave tras esta resolución es saber si China, el mayor aliado de Pyongyang, aplicará cabalmente sus disposiciones.

ONU Apoyan sanciones


La comunidad internacional saludó la aprobación por la ONU, ayer, de una resolución que aumenta las sanciones contra Corea del Norte en respuesta a su ensayo nuclear del 25 de mayo, aunque Washington subrayó su temor de una nueva «provocación» de Pyongyang.

(ONU&NCorea&nuclear&reacciones,Sí­ntesis, 600 palabras & Ya transmitida)La comunidad internacional saludó la aprobación por la ONU, ayer, de una resolución que aumenta las sanciones contra Corea del Norte en respuesta a su ensayo nuclear de 25 de mayo, aunque Washington subrayó su temor de una nueva «provocación» de Pyongyang.

El secretario general de la ONU, el sudcoreano Ban Ki-moon se congratuló por la aprobación unánime, por los quince miembros del Consejo de Seguridad, de la resolución 1874 que sanciona a Corea del Norte, que, según él, le enví­a «un mensaje claro y contundente» al régimen de estalinista.

Ban también instó «a las partes interesadas a que se abstengan de cualquier acción que pudiera agravar las tensiones en la región y a tratar de restablecer el diálogo, incluso en el marco de las tratativas entre Seis».

Pekí­n, que participa en esas conversaciones -junto con las dos Coreas, Rusia, Estados Unidos y Japón-, destinadas a la desnuclearización de la pení­nsula coreana, subrayó la reacción «adecuada y equilibrada» del Consejo de Seguridad, del que es miembro permanente.

China, vecina y aliada de Corea del Norte, apoyó una resolución que instaura en particular un sistema reforzado de inspección de la carga aérea, marí­tima y terrestre hacia o desde Corea del Norte, así­ como una ampliación del embargo a las armas.

Rusia, igualmente, consideró que «la resolución es equilibrada y adecuada a la situación actual.»

Corea del Sur, aliada de Washington en la región, instó a su vecino del norte a aceptar «el claro y firme mensaje a la comunidad internacional», en tanto que el primer ministro japonés instaba a Pyongyang a «tomar en serio» las sanciones de las Naciones Unidas.

En Europa, Londres acogió con satisfacción la aprobación del texto, que también prevé un aumento de las sanciones financieras contra Pyongyang, y pidió una «pronta» aplicación de las sanciones.

Francia también acogió con beneplácito la aprobación de la resolución e instó al régimen norcoreano a «abstenerse de nuevas provocaciones», en un comunicado de su Ministerio de Relaciones Exteriores.

Canadá estimó que la resolución 1874 «demuestra la respuesta fuerte y unida de la comunidad internacional» frente a la actitud «inaceptable» en Pyongyang.

Por su lado, Estados Unidos se mostró cauteloso, indicando que esperaba que Corea del Norte reaccionase a las nuevas sanciones con actos de «provocación» como un tercer ensayo nuclear.

«Teniendo en cuenta el pasado y la inclinación de Corea del Norte por los gestos irresponsables y peligrosos, no serí­a sorprendente que Corea del Norte responda a este regimen de sanciones muy duras de un modo que serí­a un nuevo acto de provocación y desestabilización «, dijo la embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Susan Rice.

«En este caso, seguiremos haciendo lo que nos hemos comprometido a hacer hoy, es decir, aplicar en toda su extensión el régimen de sanciones más fuertes, el más duro que hay ahora contra de cualquier paí­s», añadió después de una reunión con el presidente Barack Obama.

Rice defendió un «régimen de (sanciones) muy fuerte y muy duro» frente a las crí­ticas de que no era suficientes estricto y que no contení­a disposiciones para el uso de la fuerza.

Pyongyang ya está sujeto a sanciones por el Consejo de Seguridad en virtud de la resolución 1718, aprobada en octubre de 2006 después de su primer ensayo nuclear.