El abstencionismo y una campaña por la anulación del voto para las elecciones legislativas del 5 de julio, que refleja el descreimiento de los mexicanos, obligó a los principales partidos a centrar sus campañas exhortando a los ciudadanos a ejercer un voto positivo.
Desde hace unas semanas, a través de sitios de internet, como blogs, redes sociales y páginas de videos, la campaña para las elecciones intermedias se ha visto marcada por un movimiento, en un principio sin rostro, en favor de anular el voto ante la falta de propuestas políticas y el escepticismo ciudadano.
Desde una página de internet, uno de los rostros conocidos de este movimiento, el abogado Luis Manuel Pérez de Acha instruye a los ciudadanos a acudir a las urnas y «anular el voto trazando un gran círculo en la boleta y posteriormente dibujar una gran X sobre él».
Esta detallada instrucción, añade Pérez de Acha, tiene un «significado especial»: el «círculo representa a todos los ciudadanos que están descontentos con la actuación de la partidocracia» y «X significa que estaremos votando por la ciudadanía, generalmente silenciosa».
La campaña por el voto nulo quedó como una mera iniciativa hasta que, el fin de semana, Dulce María Sauri, quien fue líder del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), gobernadora y legisladora, se sumó al movimiento a través de un mensaje, también difundido por internet.
«Te preguntarás, ¿por qué esta mujer, que fue dirigente nacional de su partido, que fue gobernadora de su estado, que ha sido diputada y senadora, cómo es posible que ahora salga a proponer anular el voto, que es un acto de censura a todos los partidos y al sistema electoral que nos hemos dado?», dice Sauri.
En su respuesta, Sauri señala que ha sido testigo de cómo el control político ha pasado a «poderes fácticos» que «operan por encima de la ley y de las instituciones».
Leonardo Valdés Zurita, presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), la máxima autoridad en ese renglón, restó importancia a la campaña por la nulidad del voto y sobre el abstencionismo subrayó que es un fenómeno «cíclico» en las elecciones intermedias.
El lunes, con el apoyo de partidos políticos, el IFE lanzó el lunes una campaña orientada a que se acuda a las urnas y se dé un sufragio válido.
En una serie de mensajes difunfidos por internet, los líderes de los mayores partidos, Beatriz Paredes del PRI, Germán Martínez del gobernante Partido de Acción Nacional (conservador) y Jesús Ortega, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática, llaman a emitir un voto de que cuente porque «ese es el primer gran derecho como ciudadano».
Los tres dirigentes se abstienen de llamar a ejercer un sufragio en favor de su partido y, en cambio, piden al elector que «vote con toda libertad, que vote informado» y que revise «las plataformas y las propuestas de todos los partidos».
Pero más allá de sus dirigentes, los partidos se acusan entre sí de ser los responsables de esta campaña por el voto el blanco, aunque el ex gobernante PRI (1929-2000) es señalado como el principal beneficiado de una eventual anulación masiva de los sufragios.
«En realidad le están haciendo el trabajo al PRI porque es el que tiene mayor voto duro», dijo el senador oficialista del PAN, Gustavo Madero, al aludir al tradicional voto corporativista en favor de ese partido opositor por parte de organizaciones sindicales.
Sin embargo, el PAN también ha sido señalado como el origen de la campaña por el voto nulo ya que un ex cercano colaborador del ex presidente Vicente Fox (2000-2001), militante de ese partido, sería uno de los promotores del sitio de internet por el voto nulo, lo que fue rechazado por Pérez de Acha.
La mayoría de las encuestas dan al PRI como triunfador, seguido por el PAN y luego el PRD, que estuvo a punto de ser gobierno en las presidenciales de 2006.
En las elecciones del 5 de julio se renovará la totalidad de la Cámara de Diputados de 500 escaños y en algunos distritos mexicanos se realizarán comicios legislativos locales y de renovación de alcaldías.