La gente más fea del mundo


Los ojitos, el pelito, el cuerpecito, la carita, estas son expresiones fí­sicas de belleza, pero al final de los tiempos, todo pasa y lo que nos queda es el ser que se encuentra dentro de este continente corporal.

Dra. Ana Cristina Morales Modenesi
crismodenesi@gmail.com

Gente fea o gente bonita, términos complementarios, no podemos hablar de belleza sin conocer la fealdad. Hace algún tiempo cuando estudiaba bachillerato mi maestra de literatura trató de explicarnos a sus alumnas el concepto de estética, por medio de un concurso de flores, en el cual tení­amos que decidir cuál de ellas era la más bella.

Idea que no me pareció, ¿cómo podrí­amos realizar esta elección?, bueno era necesario hacerla, como parte de un deber de clase. Pero nunca estuve de acuerdo, pese a los encantos de mi maestra, siento que no fue justo que nos pidiera eso.

Me di cuenta de que cada persona tiene un concepto diferente de lo que es bello, que en muchas ocasiones este se encuentra dentro de nuestra colectividad pero aún así­, la belleza puede ser observable donde nosotras/os queramos verla. En esa oportunidad mi juicio se convirtió en un desafí­o para mí­ muy apreciada doña Marí­a Teresa.

En lo particular considero a la gente bonita en tanto su don de ser gente, amable, educada, cordial, auténtica, honesta, directa, compasiva, expresiva, creativa y solidaria. Cuando miro a los ojos de alguien me gusta percibir a la persona con quien converso; y que esta persona tenga la capacidad de descubrirme a mí­.

He conocido personas fí­sicamente muy lindas que al tratarlas me parecen tan poco agraciadas y por lo contrario he conocido personas con dotes fí­sicas poco atractivas, pero que su dulzura, su suavidad, su paz interior, su inteligencia las convierte en seres extraordinarios.

En alguna época me convertí­ en fiel lectora de un filósofo hindú, Osho, hasta que mi pasión por leerlo sucumbió. Pero he de comentarles que él expresó lo siguiente: «La así­ llamada gente (no violenta) es la más fea del mundo». Esto lo explica porque este tipo de personas tiende a ser volcánica y explosiva. Lo cual implica un peligro inminente dentro de la relación con ellas. Si estas personas son condenadas se vuelven feas; si se transforman se tornan en divinas. A lo que agrega; «La ira Transformada se vuelve en compasión…».

A manera de análisis podrí­amos ultimar que nada en la vida es absoluto, solamente complementario. Que no es posible negar a alguien la posibilidad de tornarse en el ser que desea ser. Que tal cual ocurre en la naturaleza, las mariposas poseen su don, su gracia de alimentar nuestro asombro, cuando observamos que provienen de una desaborida crisálida.