Beata Ana María Taigi
Durante el siglo XIX, fue una de las mujeres más populares y de mayor fama de santidad en Roma. A varias personas anunció la fecha en que iban a morir y se cumplió exactamente. Pidió a Dios que mientras que ella viviera no llegara la peste del tifo negro a Roma. Y así sucedió. A los ocho días de su muerte llegó a Roma la terrible peste. Murió el 9 de junio de 1867 a la edad de 68 años. Por su intercesión se han obtenido maravillosos milagros.
Su cuerpo se conserva incorrupto en Roma.