Kadhafi dijo en su visita que el pasado colonial quedó atrás, aunque su recibimiento en Italia con grandes honores ha causado polémica, inclusive en el seno de la mayoría de derecha del jefe de gobierno, Silvio Berlusconi.
«El pasado ya quedó atrás y una nueva página de amistad se abre», dijo a la prensa Kadahafi tras entrevistarse con el presidente Giorgio Napolitano, al iniciar una visita «histórica» de tres días a Italia.
«Saludamos a la nueva generación de italianos que pudo resolver con gran valentía los asuntos del pasado», agregó el dirigente libio.
Ambos países firmaron en agosto de 2008 en Libia un tratado que borró el contencioso dejado por treinta años de colonización italiana (1911-1942).
Berlusconi ya había presentado las excusas de Italia y se comprometió a dar 5.000 millones de dólares de indemnización en forma de inversiones en los próximos 25 años.
A riesgo de provocar la polémica, el «guía» mostró a su llegada a Roma la fotografía de un «héroe» de la resistencia libia de la época colonial, visible en el saco de su uniforme militar.
La foto representa a Omar Al Mojtar, apodado el león del desierto, cuando fue detenido en 1931 en Libia bajo el régimen fascista de Mussolini.
«Las relaciones con Libia pueden compensar parcialmente la debilidad económica de Italia y relanzar su vocación histórica en el Mediterráneo, donde su papel fue debilitado por la iniciativa francesa de la Unión por el Mediterráneo (UPM)», explicó a la AFP Raffaello Matarazzo del Instituto de Relaciones Internacionales.
«Esta visita representa un giro histórico. Italia quiere estabilizar sus relaciones con Libia sobre el viejo asunto petrolero y el nuevo de la inmigración clandestina», subrayó.
Los libios aceptaron por primera vez a inicios de mayo recuperar a 500 inmigrantes interceptados por la marina italiana que le fueron devueltos.
Esta operación fue denunciada por organizaciones de defensa de los derechos humanos, por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Iglesia católica, pues algunos de los refugiados que podían obtener el derecho de asilo, estaban entre los regresados.
La molestia provocada por la visita aumentó incluso entre los políticos antes del discurso que pronunciará el líder libio ante el Senado, en calidad de presidente de la Unión africana (UA).
«La decisión de dejar hablar a un «premio Nobel del terrorismo», cuando un premio Nobel de la Paz como el Dalai Lama no pudo hacerlo, ha sido tomada pese a la oposición de muchos senadores de derecha e izquierda», declaró el senador de oposición Stefano Pedica.
Les senadores del Partido Demócrata (centroizquierda), principal fuerza de oposición, boicotearán el discurso.
«El discurso solemne del presidente libio Kadhafi ante el Senado no parece ni justificado ni oportuno», dijo por su parte Benedetto Della Vedova, diputado del partido de Berlusconi.
Kadhafi se entrevistará con Berlusconi por la tarde.
El viernes, tras una entrevista con empresarios, el íder libio se entrevistará, por petición suya, con centenares de mujeres representantes de la cultura, la economía y la política.
Le tradicional carpa de Muammar Kadhafi fue puesta en el más amplio parque romano, el de la Villa Doria Pamphili, pero él dormirá en un suntuoso palacio del siglo XVII.