Cuando el victimario se transforma en ví­ctima


Organizaciones de mujeres denuncian el uso «malintencionado», que se da a la Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia intrafamiliar, puesto que existen muchos casos en que hombres que agreden a sus parejas solicitan medidas de protección contra sus convivientes, quienes son realmente las ví­ctimas.

Ligia Flores
lahora@lahora.com.gt

La Fundación Sobrevivientes registra un promedio anual de 50 casos donde, pese a que las mujeres han sido violentadas por sus parejas, son ellos quienes gozan de las medidas de seguridad, por lo que ellas son expulsadas de sus hogares y separadas de los hijos e hijas, lo cual representa una manipulación, según Norma Cruz, directora de la institución.

Ana Gladys Ollas, defensora de la Mujer, de la Procuradurí­a de los Derechos Humanos (PDH), aseguró que muchos abogados están apoyando a los hombres, para que sean ellos quienes denuncien a sus parejas por violencia intrafamiliar y puedan gozar de una medida de seguridad.

«Nosotros acompañamos tres casos, pero esos no son los únicos, se debe hacer una revisión del í­ndice de denuncias de violencia intrafamiliar, porque las quejas hechas por los hombres han crecido. Reconozco que hay mujeres que agreden a los hombres, pero esos son 1 ó 2%», aseguró.

A criterio de Cruz, ese uso indebido que se hace de la legislación, la ha convertido en un instrumento más para violentar los derechos de las mujeres que son violentadas.

«Muchas veces el hombre tiene mayor información, por lo que se adelanta a la mujer y a él se le brinda una medida de seguridad; con lo cual se saca a la mujer de la casa y se la separa de sus hijos», apuntó la activista.

MEDIDAS

En la experiencia de Fundación Sobrevivientes, se ha observado que, en muchos casos, tanto los hombres agresores como las mujeres que son violentadas reciben la medida de protección. Norma Cruz, indica que la situación se debe al deficiente registro que las autoridades tienen sobre los hechos.

«Allí­ se complica legalmente, porque depende de cual de las dos medidas sea ejecutada primero, así­ se determina la situación, tanto de los hijos e hijas como de la mujer», aseguró Cruz.

«Ese dato nos preocupa porque de acuerdo a esa misma ley, al otorgar una medida de seguridad significa que se les debe proteger y la responsable es la PNC, pero constantemente tenemos denuncias donde las mujeres dicen lo contrario», apuntó la defensora de la Mujer.

Por otro lado, cuestiona la actitud de los agentes de seguridad pública, puesto que ha conocido varios casos en los cuales la Policí­a ha descubierto al hombre golpeando a la pareja y, pese a que la ví­ctima tiene una medida de seguridad, los oficiales no detienen al agresor, sino que negocian con éste, pese a que la citada ley ordena el arresto.

TERGIVERSACIí“N

Hilda Morales, de la Red de la no Violencia contra la Mujer y representante de sociedad civil en la Comisión Nacional para la Prevención de la Violencia Intrafamiliar y Contra la Mujer (Conaprevi), la Ley para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer (Decreto 97-96), fue pensada en primera instancia como una ley de violencia contra la mujer, empero, la iniciativa fue cambiada al llegar al Congreso.

La parte considerativa de la ley, habla de la protección de la familia, empero, en su desarrollo asume como sujetos de protección no sólo a las mujeres y niñas, sino también a infantes, personas con discapacidad, adultos mayores y cualquier integrante de la familia.

«Los hombres han tenido un instrumento, pese a que golpean a la esposa o a la pareja, mientras ésta reacciona, son ellos quien hacen la denuncia, y cuando ella va al MP (a denunciar) le dicen que contra su persona hay una denuncia», dijo Morales.

Pese a que no existe un análisis sistemático de los expedientes que determine qué cantidad de los casos en los cuales los hombres denuncian haber sido golpeados por sus cónyuges, son ciertos, según Morales, cada vez más.

«Se está usando como un arma o instrumento para denunciar a la mujer luego de haberla golpeado, lo cual deja en mayor indefensión a las mujeres», apuntó.

ESTADíSTICAS


De enero a abril de 2009, la Procuradurí­a General de la Nación (PGN) ha recibido 907 denuncias de violencia intrafamiliar, presentadas por mujeres y 17 denuncias por hombres. En total se contabilizaron hasta esa fecha 1,004 denuncias. Las denuncias presentadas se refieren a violencia fí­sica 6, psicológica 154, económica 790, otras formas 54. No explican a qué formas de violencia se refieren las 17 denuncias presentadas por hombres.

La Procuradurí­a de los Derechos Humanos (PDH), hasta mayo habí­a recopilado 1,220 denuncias de violencia intrafamiliar, el 80% correspondí­an a violencia contra la mujer.

En 2008, se tení­a un í­ndice de 37 mil denuncias registradas en el Organismo Judicial de violencia intrafamiliar.