Desde el pasado jueves, los pilotos que cubren la ruta de Mixco a la zona 1 pararon el servicio por el asesinato de uno de sus compañeros quien no pagó la extorsión; los conductores se quejan que algunos de ellos son obligados a recoger ese dinero, si se niegan corren el riesgo de morir.
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Según los afectados, la cuota que pagan a los delincuentes asciende desde 100 hasta 200 quetzales, semanalmente; la modalidad consiste en recibir el teléfono que los extorsionistas les envían, si se niegan son amenazados de muerte.
«Cuando recibimos el teléfono nos hablan y nos dicen que recojamos el dinero, luego quieren que hagamos los depósitos bancarios o transacciones, lo malo es que después la policía cree que nosotros somos los que extorsionamos a los compañeros», afirma un conductor quien pide no ser citado por seguridad.
De acuerdo con el relato de los conductores, la mayoría no quiere involucrarse en este delito, pero son obligados a hacerlo, al igual que los inspectores de ruta.
La Policía Nacional Civil afirma que varios choferes y ayudantes han sido capturados por extorsionar a sus propios compañeros, además, algunos de éstos son pandilleros o ex pandilleros quienes fácilmente se involucran nuevamente en actos delictivos.