Sao Paulo paralizado


El problema del tráfico y los atascos en Sao Paulo podrí­an hacer colapsar a la ciudad si no se actúa en menos de cuatro años. FOTO LA HORA: ARCHIVO

Los crecientes atascos paralizarán el transporte urbano de Sao Paulo en cuatro años, si la flota automotriz continúa aumentando al ritmo actual y las autoridades no hacen nada para mejorar el tránsito, según un estudio privado revelado este miércoles.


En otras ciudades la saturación ocurrirá antes, en nueve años en Rí­o de Janeiro, y en 12 años en Belo Horizonte (sudeste) y Porto Alegre (sur), según el estudio realizado de 2004 a 2008 en cuatro de las principales urbes brasileñas.

«Paralización significa un estado permanente de congestionamiento del tránsito en el horario comercial, que en Sao Paulo se considera de 7 a 19 horas, y en las demás ciudades de 8 a 18 horas», explicó el profesor Paulo Rezende, de la Fundación Dom Cabral de Belo Horizonte.

Si la flota sigue creciendo un 15% anual en esas ciudades, como constató la fundación, «se producirá durante todo el dí­a el encuentro de los «picos» de tránsito de la mañana, del mediodí­a y de la tarde», precisó Rezende.

La paralización se entiende como «la presencia de 600 automóviles por km avanzando a una velocidad promedio mucho menor a 20 km por hora», añadió.

Los actuales atascos en la ciudad más populosa de Brasil, que llegan a retener hasta 750 vehí­culos por km, provocan pérdidas conjuntas a los propietarios de los coches, por los cálculos de la Fundación Cabral, de 4.000 millones de reales (más de USD 1.900 millones) por año.

El cálculo incluye pérdidas de tiempo, de combustible, atrasos en trabajos, desgaste de vehí­culos, etc. La cifra representa cerca del 40% del valor de la flota nueva que se incorpora cada año a Sao Paulo, de acuerdo a datos de la Anfavea, la asociación de fabricantes de vehí­culos automotores.

Por las complicaciones del tránsito, los paulistanos demoraban en 2008, en promedio, dos horas por dí­a para llegar de su casa al trabajo, 20 minutos más que el año anterior, según encuesta de la ONG Nossa Sao Paulo sobre movilidad urbana.

La «paralización» ocurrirá en los cuatro principales corredores viales de Sao Paulo, «pero por el efecto arrastre se extenderá por espacios que van mucho más allá», pronosticó Rezende.

«La ciudad es un organismo vivo, y así­ como la sangre procura arterias destapadas el tránsito busca calles que no soportan ese desplazamiento y se produce entonces el efecto de arrastre con prejuicios muy grandes», comentó.

Situaciones similares ya se han producido en México, Pekí­n y Los íngeles y «las soluciones se encontraron en restricciones a la circulación en áreas, en horarios o para vehí­culos determinados», aseguró.

«Las restricciones en áreas se pueden lograr mediante cobro de peaje urbano, Sao Paulo ya prueba la prohibición de circular un dí­a a la semana a los vehí­culos según la terminación del número de las placas», señaló Rezende.

La mayor urbe sudamericana también impuso restricciones horarias y de áreas a los camiones, sin encontrar alivio suficiente al problema.

Otras soluciones, a largo plazo, son: expansión del transporte colectivo, construcción de ví­as expresas, estí­mulos para fabricar vehí­culos pequeños, conciencia para viajes solidarios de más de un pasajero por automóvil, anotó.

En Sao Paulo se comprobó que «70% de los autos anda sólo con el conductor a bordo. Eso significa desperdicio de espacio, de combustible, y contribuye a la violenta contaminación que sufre la ciudad», recordó el docente.

El municipio, que alberga a 11 millones de habitantes, indicó en 2008 que la ciudad está cerca de la saturación con más de seis millones de vehí­culos, más de 1.000 empadronamientos por dí­a y un promedio de 1,8 unidades por persona.

Los coches nuevos emiten 79.296 toneladas de monóxido de carbono, 20.860 de hidrocarburos, 5.950 de nitrógeno y 322 de azufre, y aumentan la contaminación aérea 5% por año, señaló un informe de la Universidad de Sao Paulo (USP). «En 2020 la concentración de algunos contaminantes puede aumentar más de 70%», alertó el estudio.

«Paralización significa un estado permanente de congestionamiento del tránsito en el horario comercial, que en Sao Paulo se considera de 7 a 19 horas, y en las demás ciudades de 8 a 18 horas».

Paulo Rezende

Fundación Dom Cabral de Belo Horizonte

Los actuales atascos en la ciudad más populosa de Brasil, que llegan a retener hasta 750 vehí­culos por km, provocan pérdidas conjuntas a los propietarios de los autos, por los cálculos de la Fundación Cabral, de casi 2 millardos de dólares al año.
En Sao Paulo se comprobó que «70% de los autos anda sólo con el conductor a bordo. Eso significa desperdicio de espacio, de combustible, y contribuye a la violenta contaminación que sufre la ciudad», recordó el docente.