El comisionado David Stern subrayó las sanciones impuestas a los protagonistas de una gran pelea la noche del sábado en el Madison Square Garden, en el partido que los Denver Nuggets le ganaron a los Knicks de Nueva York por 123-100 y en el cual fueron expulsados 10 jugadores.
El comisionado David Stern subrayó las sanciones impuestas a los protagonistas de una gran pelea la noche del sábado en el Madison Square Garden, en el partido que los Denver Nuggets le ganaron a los Knicks de Nueva York por 123-100 y en el cual fueron expulsados 10 jugadores.
De acuerdo al veredicto fueron suspendidos siete jugadores y cada club multado con medio millón de dólares.
El partido evocó aquella gran pelea en el 2004 entre los Indiana Pacers y los Detroit Pistons, que involucró a jugadores y espectadores y trajo como consecuencia suspensiones para jugadores y denuncias ante la justicia.
En esta ocasión no se vio involucrada la fanaticada gracias a la rápida intervención del personal de seguridad del Madison Square Garden.
Con pocos segundos para finalizar el partido y los Nuggets al frente por 19 puntos, el novato del equipo locals Mardy Collins agarró a J.R. Smith por el cuello como para lanzarlo contra el piso.
El base de los Knicks, Nate Robinson, y Smith se agarraron después uno al otro y se fueron contra los fotógrafos y la primera fila de espectadores, provocando el enfrentamiento generalizado entre jugadores de ambos equipos.
Fue entonces que Anthony -líder anotador del torneo con promedio de 31,6 puntos por juego- tiró un puñetazo al rostro de Collins.
Smith (Denver) y Robinson (Knicks) fueron suspendidos por 10 partidos y Collins por seis, mientras que Jared Jeffries (Knicks) fue inhabilitado por cuatro encuentros.
Asimismo, el brasileño Nené Hilario (Denver) y Jerome James (Knicks) recibieron un partido de suspensión cada uno por abandonar la banca.