Un millardo para seguridad y justicia


Es sabido por la opinión pública nacional e internacional que en el tiempo estipulado, el presidente Colom entregó la hoja de ruta que servirá para dar cumplimiento al Acuerdo nacional para el avance de la seguridad y la justicia. La hoja de ruta señala las actividades, los indicadores y el presupuesto estimado asignado a cada eje del acuerdo.

Factor Méndez Doninelli

Dicha hoja presentada por el Ejecutivo, estima que el total de gastos asciende a la suma de mil trescientos cincuenta y siete millones ochocientos treinta y seis mil ochocientos veintidós quetzales exactos Q.1,357,836,822.00, o sea que, el monto requerido para asegurar el cumplimiento de los ejes acordados, supera el millardo de quetzales.

Todaví­a no queda claro cuál es el desglose de las partidas, qué criterios se emplearon para hacer las asignaciones presupuestarias y menos de dónde va a salir esa tremenda cantidad de plata. Entiendo que todo proyecto que se ejecute, requiere contar con suficiente respaldo financiero para apoyar las acciones y decisiones que tendrán que ser adoptadas. En este caso, el problema es la falta de claridad en la propuesta financiera, de transparencia en el manejo de los millonarios recursos y de las fuentes de financiamiento.

¿De dónde va a fluir el dinero? Es de esperar que el gobierno no vaya a decir después a manera de justificación, que los ejes del acuerdo nacional no se pudieron cumplir por falta de recursos. Una salida de tal naturaleza, pondrí­a en evidencia la incapacidad gubernamental, la falta de voluntad polí­tica y el nulo interés para aliviar la grave situación de inseguridad y ausencia de justicia prevalecientes en el paí­s. El gobierno está obligado a informar en detalle, cuál será la fuente de financiamiento para cumplir con la ejecución del mencionado acuerdo nacional.

Es cierto que hoy dí­a la población está ansiosa exigiendo que las autoridades cumplan con el deber de proteger y garantizar la vida, la libertad, la seguridad y los bienes de las personas, también se manifiesta cansada de la impunidad, de la ausencia de justicia e irrespeto al Estado de Derecho. Por esas razones, el cumplimiento del acuerdo nacional para el avance de la seguridad y la justicia es un instrumento valioso que al cumplirse puede modificar y mejorar sustantivamente la situación vigente.

Insisto en que esta es una oportunidad y un desafí­o para que la sociedad civil organizada, exija el cumplimiento cabal del acuerdo nacional, de seguimiento a la hoja de ruta, verifique el cumplimiento de los acuerdos y monitoree el compromiso de los organismos del Estado para cumplir con la ejecución de los acuerdos. Hay que exigir que los organismos Ejecutivo, Legislativo y Judicial con el acompañamiento del Ministerio Público cumplan con todos los compromisos adquiridos.

Los gobernantes deben saber que la sociedad civil está atenta al cumplimiento. Es de esperar que honren su palabra.

P.S. «Con OEA o sin OEA ganaremos la pelea», ese fue el estribillo de una canción popular entonada en los años 60″s del siglo pasado, que alude a la solidaridad con el pueblo de Cuba después que se declaró paí­s socialista. Por eso, en 1962 la OEA siguiendo instrucciones del gobierno estadounidense de la época, decidió expulsar a Cuba de ese organismo. 47 años después, la 39 asamblea ordinaria de la OEA, por decisión unánime acordó el 3 junio 2009 dejar sin efecto tal resolución. Esta decisión reivindica los derechos del pueblo y Estado cubanos.