Obama pronunciará un discurso ante 9.000 invitados selectos, entre los cuales habrá 2.000 estadounidenses, en el cementerio norteamericano de Coleville sur Mer, a 50 km al oeste de Caen, durante la principal de unas 450 ceremonias previstas en toda Normandía.
El mandatario estadounidense y su esposa, que el viernes al anochecer llegarán a París, serán recibidos el sábado de mañana por el presidente francés Nicolas Sarkozy y su esposa en Caen, donde los dos estadistas hablarán y almorzarán juntos.
Las dos parejas asistirán luego a una ceremonia en el cementerio de 70 hectáreas que domina la playa de Omaha Beach, donde están enterrados 9.387 soldados norteamericanos caídos durante la Batalla de Normandía.
El primer ministro canadiense Stephen Harper, el primer ministro británico Gordon Brown y el príncipe Carlos participarán en la ceremonia.
El representante de la corona y el jefe del gobierno británico asistirán previamente a un servicio religioso en memoria de soldados británcos muertos en el desembarco aliado, acompañados por veteranos y por el primer ministro francés Franí§ois Fillon, en la catedral de Bayeux, a poca distancia de Colleville.
Fillon y Brown también asistirán al finalizar la jornada a una ceremonia en Arromanches (Calvados, norte), célebre por su puerto artificial creado por los aliados en el Desembarco.
Unos 2.500 a 3.000 policías y gendarmes fueron movilizados en el marco de un imponente dispositivo de seguridad.
Los organizadores de las conmemoraciones dijeron que en este aniversario querían colocar en el primer plano a los veteranos, cada vez menos numerosos. Los más jóvenes tienen actualmente 85 años.
Se espera la llegada de 1.500 veteranos –entre 200 y 250 norteamericanos-, que en 2004 eran entre 4.000 y 5.000, según la asociación Memoria de Normandía, que organizó este aniversario.
«Es la última vez que vienen en masa. Estamos en un momento crucial de las conmemoraciones, que asumirán nuevas formas», declaró Sandy Cordone, un responsable de esta asociación.
Según el historiador británico Antony Beevor, los aliados perdieron más de 220.000 soldados durante la batalla de Normandía, del 6 de junio al 21 de agosto de 1944, que también dejó unas 20.000 víctimas civiles.
Al margen de las ceremonias oficiales, el programa incluye bailes, fiestas y encuentros con la población, con testigos de la época. Veinticinco fuegos artificiales iluminarán los 80 km de costa donde tuvo lugar el Desembarco.