Ixcán quiere ser el departamento 23


Los rezagos en el desarrollo humano, económico y social son los argumentos de las organizaciones cí­vicas de Ixcán que trabajan para transformar al municipio en el departamento No. 23 del paí­s.

Uno de los municipios más golpeados por la guerra interna en Quiché insiste en convertirse en un nuevo departamento.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Un grupo de pobladores de Ixcán, Quiché, inició un proceso de recolección de firmas de los ciudadanos de la localidad para dar paso a un proceso legal que les permita conseguir la independencia de su municipio y convertirlo en un nuevo departamento.

Hasta la fecha se han recolectado 10 mil firmas y aún se requiere la participación de más pobladores, dicen los lí­deres comunitarios, quienes prevén iniciar el proceso legal ante las autoridades del Ministerio de Gobernación la próxima semana.

El objetivo de convertir a Ixcán en el departamento 23 del paí­s es descentralizar el poder que se concentra en Santa Cruz del Quiché -la actual cabecera departamental de Quiché-, donde se maneja la administración y se toman las decisiones más importantes de la localidad.

SOCIEDAD

Abner Barrera, ex candidato a diputado y lí­der del movimiento, asegura que la idea de convertir a Ixcán en departamento es legí­tima, ya que la localidad cumple con los requisitos de la extensión territorial y densidad poblacional establecidos en la ley.

Además, sostiene «que se necesita una administración gubernamental más cercana a las verdaderas necesidades de la población» para combatir los principales retos de desarrollo, entre los que se cuentan la pobreza, la desaceleración económica y la reducida capacidad de infraestructura civil.

Los interesados en la creación del nuevo departamento consideran que para cumplir con el objetivo se deben seguir los mismos procedimientos que establece el Código Municipal, en relación a la modificación y creación de nuevos municipios.

Esto como consecuencia a la falta de una normativa que regule la creación de departamentos, y que según Paredes, deberí­a constituirse lo más pronto posible en el Congreso de la República.

DECISIí“N

La decisión del presidente ílvaro Colom será determinante para que Ixcán consiga convertirse en departamento, sin embargo, existen grupos inconformes dentro del mismo municipio con este proyecto.

Rolando Figueroa, comunitario de Playa Grande Ixcán, opina que la creación de nuevas instituciones de administración polí­tica en Quiché no transformará las condiciones de vida de los habitantes.

«No necesitamos más instituciones, sólo basta con fortalecer las que ya tenemos y ponerlas a trabajar para que cumplan con sus funciones», puntualiza.

Pese a la negativa de varios grupos comunitarios de Ixcán para convertirse en departamento, estos aseguran que respetarán la iniciativa de los firmantes que no piensan dar marcha atrás con su propósito.

«Es parte del proceso democrático cumplir con las demandas sociales, cuando estas son legí­timas y responden a las necesidades básicas de la población», puntualiza Barrera.

IXCíN


Ixcán se ubica a unos 290 kilómetros de la ciudad de Guatemala y cuenta con dos accesos conectados con la cabecera departamental de Alta Verapaz. La población es, en su mayorí­a, de origen maya y se distribuye en diez grupos étnicos. De acuerdo con los datos censales oficiales, en 2003 se reportó una población de 65,6 mil habitantes, aunque se estima que actualmente es de 95 mil habitantes.

ZONA DE GUERRA


Ixcán es uno de los sectores más golpeados por la guerra interna, en la que fallecieron de forma violenta cerca de 45 mil personas en 36 años. Los enfrentamientos entre las fuerzas armadas del Ejército y grupos insurgentes dejaron decenas de fallecidos en las zonas boscosas de esa localidad.