En la República Checa, el Partido Nacional (NS) difundió un video de campaña llamando a una «solución final para la cuestión gitana». En Austria, los carteles del FPO (Partido para las Libertades) reivindican abiertamente «Occidente en manos de los cristianos».
En Hungría, uno de los países europeos más afectados por la crisis económica, los ultranacionalistas de «Jobbik» multiplican las marchas militares antes de la votación que consideran como «una oportunidad real y prometedora».
«Las lecciones de los años 30 nos demostraron que una crisis económica y social, si no es controlada, puede constituir un terreno fértil para los movimientos radicales», comentó el nuevo primer ministro húngaro Gordon Bajnai.
El presidente del Parlamente Europeo, el alemán Han-Gert Pottering, instó a los electores a «votar por partidos que apoyan la unidad europea y que respetan al ser humano». Advirtió además contra una fuerte abstención que favorecería a los partidos «extremistas».
«Mientras estamos en una situación económica, financiera y por lo tanto social complicada y tensa, podemos predecir manifestaciones violentas y un impacto sobre los comportamientos electorales», explica el politólogo belga Pascal Delwit.
En Praga, el primer ministro checo Jan Fischer espera que los neonazis «no pasen» en su país. «Pero hacen todo para conseguirlo manifestando cada semana (…), lo que les proporciona una publicidad gratuita en los noticieros de televisión», agregó Fischer.
En Gran Bretaña, el British National Party se nutre del escándalo de los reembolsos de pagos de los diputados y ministros que afecta a toda la clase política británica.
Con su consigna «los empleos británicos para los trabajadores británicos», el presidente del British National Party, Nick Griffin, espera conseguir su primer escaño en el Parlamento Europeo. El último sondeo «Populus» realizado a finales de mayo sobre una muestra representativa de 1.001 personas, revela que llegaría a sumar un 5% de los votos, el porcentaje mínimo para obtener un escaño.
En otras zonas de Europa, los tradicionales discursos contra los inmigrantes se focalizan en la entrada de Turquía a la Unión Europea.
En Bulgaria, el partido «Ataka» basa su campaña en el «No a Turquía en Europa» y prevé hacerse con 4 escaños. En Holanda, las encuestas pronostican dos o tres escaños para el Partido de la Libertad (PVV) liderado por el diputado populista e islamófobo Geert Wilders.
En Austria, el FPO, la tercera fuerza política del país desde las últimas elecciones legislativas, podría reunir hasta un 19% de los votos en junio (contra un 6,3% en 2004), lo que representaría tres eurodiputados de los 17 elegidos en Austria. El otro movimiento de extrema derecha, el BZO (Alianza para el Futuro), podría obtener un escaño al término de su primera campaña europea, según las proyecciones que anuncian un retroceso de los otros partidos.
Se oberva el mismo fenómeno en Finlandia, donde Timo Soini, el jefe del partido True Finns, logró convertirse en el candidato más famoso de la campaña electoral, tras haber obtenido un 5,4% en las elecciones locales de 2008, gracias a sus críticas contra la inmigración y la política europea del gobierno.
Con un resultado situado entre un 7 y un 8% según las previsiones, el Partido de la Gran Rumanía (PRM) también espera obtener su escaño en Estrasburgo. Su eslogan mezcla lo económico y lo religioso: «Dos cristianos y patriotas para librar al país de los ladrones».
Hasta ahora, todos estos partidos nunca crearon alianzas a nivel europeo, debido sobre todo a sus discursos ultranacionalistas.
Pero el nuevo movimiento euroescéptico «Libertas», que se sitúa en la «derecha extrema», prevé presentar candidatos en los 27 países de la Unión Europea.
El Parlamento Europeo, único hemiciclo supranacional elegido por sufragio directo en el mundo, ocupa una creciente esfera de poder en el seno de la Unión Europea (UE), acumulando prerrogativas, pero sufre de un déficit crónico de imagen.
Con 785 escaños, renovados cada cinco años desde 1979 (en la próxima legislatura serán 736), el hemiciclo está dividido en grupos políticos transnacionales que desempeñan tres funciones principales.
Primero, al igual que un parlamento nacional, se ocupa de tramitar leyes europeas, en coordinación con los Estados de la Unión Europea (UE), reunidos en el seno del Consejo.
Los europarlamentarios co-definen con el Consejo el 60% de la legislación europea, una proporción que alcanzará el 90% si se ratifica el tratado de Lisboa, previsto para concederle nuevos poderes.
En cambio, el hemiciclo seguirá sin poder legislar sobre política exterior y seguridad, temas celosamente mantenidos bajo tutela del Consejo Europeo.
Parlamento y Consejo comparten además una segunda función, esto es, la autoridad presupuestaria de la UE.
Finalmente, el hemiciclo controla las instituciones, en especial la Comisión Europea, el ejecutivo comunitario. En 1999, forzó la dimisión en bloque de los comisarios dirigidos por Jacques Santer, por presuntas tramas de corrupción.
Cinco años más tarde, frenó la candidatura del italiano Rocco Buttiglione al puesto de comisario de Justicia, por sus controvertidas posiciones sobre los homosexuales y el papel de las mujeres.
Pese a ello, el Parlamento es un perfecto desconocido para muchos ciudadanos europeos y los Estados, reticentes a enviar allí a sus personalidades de primer plano, no contribuyen a mejorar su imagen.
Algunos eurodiputados, al distinguirse por su ausentismo o su poca implicación en el trabajo diario del Europarlamento, debilitan igualmente a la institución.
¿Quién vota cuándo en las elecciones europeas? ¿Qué peso tiene cada país en el Parlamento Europeo? Algunas respuestas a las cuestiones más frecuentes sobre los comicios que se celebran del 4 al 7 de junio en los 27 países de la Unión Europea.
¿QUIEN VOTA CUANDO?
Los 375 millones de electores llamados a las urnas en Europa no votan todos el mismo día.
Gran Bretaña y Holanda abrieron tres días de comicios el jueves, seguidos de Irlanda, el viernes, República Checa, viernes y sábado, y Eslovaquia, Letonia, Malta y Chipre, el sábado.
Los otros 19 países votarán el domingo 7 y alrededor de las 20H00 GMT se esperan las primeras estimaciones fiables sobre el color político que adoptará el nuevo parlamento.
¿CUANDO SE INICIARA LA NUEVA LEGISLATURA DEL EUROPARLAMENTO?
La sesión inaugural del hemiciclo tendrá lugar del 14 al 16 de julio en la sede de Estrasburgo (oeste francés).
Los nuevos eurodiputados elegirán en esta ocasión a su presidente, con un mandato de dos años y medio. Los conservadores, considerados favoritos en las urnas, barajan los nombres de dos de los suyos: el polonés Jerzy Buzek y el italiano Mario Mauro.
Ese mismo día, ratificarán además el nombre del presidente de la futura Comisión Europea, muy probablemente el portugués José Manuel Durao Barroso, que se presenta a la reelección.
¿CUANTOS EURODIPUTADOS SE ELIGEN?
Hay 736 escaños por designar, es decir, menos que los 785 actuales, conforme al tratado de Niza, todavía en vigor, a la espera de que la República Checa e Irlanda ratifiquen el de Lisboa, llamado a mejorar el funcionamiento de la Unión Europea (UE).
Si el texto es ratificado antes de fines de año, como esperan los dirigentes europeos, el número de eurodiputados remontará a 754 – pese a que todavía está por decidir cómo se distribuirán por países los 18 escaños suplementarios.
¿CUANTOS DIPUTADOS POR PAIS?
El número de eurodiputados de cada país está determinado por la talla de su población. Por ejemplo, Malta contará con 5, y Chipre, Luxemburgo y Estonia, con 6.
En cambio, Alemania dispondrá de 99 diputados, Francia, Italia y Gran Bretaña, de 72, y España y Polonia, 50.
¿QUIEN ES ELEGIBLE AL EUROPARLAMENTO?
Son las únicas elecciones en toda Europa en las que cualquier ciudadano de la UE puede presentarse. Todo elector puede votar además en cualquier otro país que el suyo siempre y cuando esté inscrito como residente.