El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, inició ayer su primera visita a Costa Rica para estrechar las relaciones bilaterales y potenciar la cooperación técnica y comercial.
Esta es la primera vez que el presidente brasileño visita oficialmente Costa Rica, tercera y última etapa de una gira que inició en El Salvador, donde el lunes asistió a la investidura del presidente Mauricio Funes, y que siguió en Guatemala.
La visita de Lula «responde a la firme voluntad de ambos países de profundizar sus relaciones de cooperación política, comercial y cultural en los ámbitos bilateral y multilateral», dijo el vicecanciller costarricense, Edgar Ugalde Alvarez.
En un mensaje enviado por la cancillería brasileña a la AFP, Lula aseguró que en esta visita van a «trabajar con ahínco (…) para profundizar nuestra cooperación y abrir una nueva y prometedora página en las relaciones entre Costa Rica y Brasil».
El presidente brasileño espera que durante la presidencia pro témpore del Sistema de Integración Centroamericano (SICA), que inicia el 1 de julio, Costa Rica «se empeñará para que esa entidad y el Mercosur puedan concluir brevemente un acuerdo de asociación».
Este miércoles ambas delegaciones firmarán un acuerdo de cooperación técnica para el tratamiento de aguas residuales en pequeñas poblaciones, proyecto que se sumará a los once que el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, firmó durante su viaje a Brasil en julio del año pasado.
Dichos proyectos abarcan la salud, la creación de un banco de leche humana, conservación y gestión de centrales eléctricas, la modernización de los correos costarricenses y los biocombustibles.
Brasil está interesado en profundizar el diálogo para diseminar su tecnología en materia de biocombustibles, en particular el etanol, y contribuir a la diversificación de las fuentes energéticas en Costa Rica.
El gobierno de Lula también promueve la participación de empresas locales en obras de infraestructura en Costa Rica, como el consorcio a cargo de la remodelación del aeropuerto de San José, en el que participa la brasileña Andrade Gutiérrez.
«Las grandes empresas empiezan a descubrir Costa Rica», aseguró una fuente que pidió el anonimato.
Los intercambios comerciales entre Brasil y Costa Rica han experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años, pasando de 260,8 millones de dólares en 2003 a 814,3 millones el pasado año, según datos del ministerio de Relaciones Exteriores brasileño.
Brasil vende a Costa Rica aviones, buses, alcohol etílico, hilo de cobre refinado y aluminio, entre otros, y le compra principalmente chips fabricados en Costa Rica por la estadounidense Intel, así como instrumental médico.
Los dos presidentes, que cenarán en la residencia privada de Arias este martes, se reunirán en la sede de la presidencia costarricense antes de proceder a la firma de una serie de documentos, según lo agendado.
Un almuerzo oficial pondrá fin a la gira centroamericana de Lula.