Se trató de The Lost World (El mundo perdido), de 1925, película muda dirigida por Harry O. Hoyt (1885-1961) y protagonizada por Wallace Beery (1885-1949). Es una adaptación de la novela homónima de Arthur Conan Doyle (creador de Sherlock Holmes).
La cinta es pionera en el campo de los efectos especiales, por la utilización de miniaturas y la técnica stop-motion empleada por el estadounidense Willis O»brien, quien años más tarde haría los efectos para la película King Kong. The Lost World fue también la primera cinta que se proyectó a los pasajeros de un vuelo comercial, en 1925, durante el trayecto entre Londres y París, a bordo de un avión de la compañía Air Airways.