La escudería británica de Fórmula 1 Williams se inscribió para participar en el Mundial de automovilismo de 2010 pese a la polémica de las nuevas reglas de esa competición y fue excluida de la Asociación de Patrones de Escuderías (FOTA), anunció hoy el equipo.
«La decisión de la FOTA, pese a que es lamentable, es comprensible», anunció a través de un comunicado Frank Williams, propietario de la formación británica.
«Como escudería y empresa cuya única actividad es la Fórmula 1, y con obligaciones respecto de nuestros socios y nuestros empleados, no era cuestión de no presentar nuestra candidatura para el próximo campeonato», continuó el texto publicado por Williams.
Además, según señala ese texto a la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y a la Formula One Management (FOM), la empresa que gestiona los derechos de la competición, Williams estaba obligada «a participar en el Mundial hasta 2012» por el contrato que mantiene con ambas instituciones.
La inscripción de Williams rompe con la actitud de los equipos de Fórmula 1, que no aceptan el nuevo reglamento que la FIA ha elaborado para la temporada que viene.
Este desacuerdo se centra, principalmente, en el límite presupuestario que establecen dichas reglas, valorado en 45 millones de euros. Los equipos que deseen superar dicho límite podrán hacerlo, pero tendrán limitaciones técnicas importantes.
Esta disposición, destinada a hacer entrar nuevos equipos en Fórmula 1 provocaría la constitución de un mundial dividido entre las escuderías que superan el límite presupuestario y las que no.
El plazo de inscripción para el Mundial de 2010 se cierra el viernes. Las escuderías Ferrari, Renault, Toyota y Red Bull amenazan con no participar en la competición del año próximo si no se modifica el nuevo reglamento.