Santa Mariana de Jesús,
Nació en Quito (Ecuador) en 1618. Se propuso cumplir aquel mandato de Jesús: «Quien desea seguirme que se niegue a sí mismo». Y desde muy niña empezó a mortificarse en la comida, en el beber y dormir. Murió santamente en 1645. Los continuos milagros que hizo después de su muerte hicieron que el Papa Pío IX la declarara beata y el Papa XII la declarara santa.