Aparente suicidio de ex presidente surcoreano


Un hombre apunta con el dedo el lugar donde murió Roh Moo-Hyun, ex presidente de Corea del Sur. Supuestamente, se habrí­a suicidado, en una confusa muerte. FOTO LA HORA: AFP

El ex presidente surcoreano Roh Moo-Hyun (2003-2008), implicado en asuntos de corrupción, falleció hoy al precipitarse por un barranco en un macizo montañoso, un incidente que parece ser un suicidio, anunciaron la policí­a y fuentes cercanas a la ví­ctima.


«El presidente Roh ha caí­do de una montaña. Ha sido trasladado a un hospital donde los médicos certificaron su muerte a su llegada», declaró un portavoz de la Agencia Nacional de Policí­a.

«Estamos investigando para saber si ha caí­do por accidente o se ha suicidado», continuó.

Según uno de sus ex asistentes, el ex jefe del Estado surcoreano saltó voluntariamente al vací­o.

«El presidente Roh saltó de una roca, en una montaña detrás del pueblo de Bongha», afirmó el ex jefe del secretariado presidencial, Moon Jae-In, a la prensa, precisando que el difunto habí­a dejado a su familia una breve nota de adiós anunciando su suicidio.

Roh, de 62 años, habí­a salido a hacer senderismo con un asistente cerca del domicilio en el que viví­a cuando se retiró del poder, ubicado en la región de Gimhae, cerca de la costa sudeste.

Según la agencia surcoreana Yonhap, el ex presidente, gravemente herido en la cabeza, murió cuando era trasladado de un hospital cercano a un centro sanitario mayor cerca de Busan.

El hospital universitario nacional de Busan anunció en un comunicado que Roh fue declarado muerto a las 09H30 (00H30 GMT) de las heridas sufridas en la cabeza.

En 2008, Roh tuvo que abandonar el poder al estar implicado en casos de corrupción. La justicia lo investigaba por el pago de un millón de dólares a su esposa por parte de un adinerado fabricante de zapatos que, además, efectuó otro pago de cinco millones de dólares al marido de una de sus sobrinas.

El ex presidente, elegido, en parte, en 2003 con un programa contra la corrupción, habí­a pedido disculpas por estos casos que implicaron a su familia, aunque habí­a rechazado una malversación de fondos con fines personales.

Roh se convirtió así­ en el tercer presidente surcoreano en ser investigado por asuntos de corrupción, tras los casos de Chun Doo-Hwan y Roh Tae-Woo, quienes fueron reconocidos culpables y condenados a muerte en 1995 por recibir sobornos e incitar a un amotinamiento, aunque perdonados dos años después.

El hermano mayor de Roh, Roh Gun-Pyeong, habí­a sido encarcelado la pasada semana para cumplir una pena de cuatro años de prisión al haber sido condenado por haber aceptado más de dos millones de dólares de comisiones durante el mandato de su hermano, un caso que no estaba relacionado con la investigación a Roh.

MENSAJE


No lloren mi muerte

El ex presidente surcoreano Roh Moo-Hyun (2003-2008) que hoy por la mañana murió tras caer por un barranco en lo que parece un suicidio, habí­a dejado una carta a su familia en la cual le pedí­a que no llorara su muerte, indicaron medios de comunicación locales.

«Por favor, no tengáis sentimientos de tristeza. ¿No son la vida y la muerte una cosa y la misma?», dijo Koh en la misiva, según el canal de televisión surcoreano YTN.

«Por favor, incinerad mi cuerpo. Por favor, levantad una pequeña lápida para mí­ en el pueblo», añadió el ex mandatario según YTN.

Según uno de sus ex asistentes, el ex jefe del Estado (2003-2008), saltó voluntariamente a un precipicio cerca de su pueblo, Bongha, cerca de la costa sureste.

Roh, de 62 años, fue interrogado el mes pasado como sospechoso en un caso de corrupción multimillonaria.

«Ha sido tan duro», contó en la nota según los medios de comunicación. «Le creé tantos problemas a tantas personas», añadió.

Roh habí­a salido a hacer senderismo con su guardaespaldas el sábado temprano. Saltó cuando el guardia estaba distraí­do, según la agencia de noticias surcoreana Yonhap.

Fue trasladado a un hospital en estado grave y de ahí­ al Hospital Universitario Nacional de Busan, donde fue declarado muerto.

La policí­a dijo que investigaba si Roh se habí­a suicidado.