Estabilizada, la Bolsa de Nueva York debería estar en calma la semana próxima, reducida a cuatro sesiones, estando atenta a las estadísticas económicas con las esperanza de ver signos de reactivación.
En la semana que pasó, el Dow Jones progresó un 0,10% terminando la semana a 8.277,32 puntos.
Se había replegado un 3,57% la semana precedente, luego de dos meses de ascenso fulgurante.
El Nasdaq, de dominante tecnológico, ganó un 0,71% quedando en 1.692,01 puntos y el Standard & Poor»s 500 a 0,47%, a 887,00 puntos.
Luego de un inicio de semana clamoroso, con un alza de casi 3% del índice vedette el lunes, el ambiente fue ensombrecido por el Banco Central estadounidense. La Fed estimó el miércoles que el producto bruto interno de Estados Unidos debería caer un 1,3% a un 2,0% en 2009, y que el desempleo podría elevarse a 8,5% en 2011.
A pesar de esto, «no vimos un fuerte movimiento de venta», observó Marc Pado, de Cantor Fitzgerald. «El mercado necesita carburante, a un nivel que parece gustarle a los inversionistas. Fue entonces la ocasión para distenderse. No tenemos que tomar dirección ninguna».
Otra buena noticia, según el analista, es que el índice VIX de volatilidad del mercado, que se había disparado a 80 en el momento más fuerte de la crisis financiera, cayó bajo 30 puntos por primera vez desde septiembre.
«Nos alejamos de los niveles de miedo extremo», estimó. «Lo que vemos, es un nivel que refleja inquietud, pero no pánico».
Los volúmenes quedaron débiles en ausencia de un indicador económico mayor y antes del fin de semana largo: el lunes es feriado y algunos inversores podrían estar tentados de prolongar su fin de semana, que marca el inicio del periodo estival en Estados Unidos.
No obstante, el calendario macroeconómico estará más cargado. La semana comenzará con el índice de confianza del consumidor el martes, el miércoles será sobre el sensible sector inmobiliario con las cifras de ventas de viviendas usadas y luego, el jueves, con las cifras de ventas de las viviendas nuevas.
En el sector industrial, las cifras de encargos de bienes duraderos serán publicadas el jueves y el índice PMI de actividad industrial de Chicago será publicado el viernes. Una segunda estimación del producto bruto interno de Estados Unidos será anunciada el viernes.
«A partir de ahora, el mercado no está más satisfecho con los indicadores económicos que son simplemente menos malos que los anteriores», señala Al Goldman, de Wells Fargo Advisors. «No es anormal para un mercado cuya progresión es excesiva a corto plazo», dijo.
La semana estará también marcada por plazos decisivos para dos de los tres constructores automotores estadounidenses. El primero de entre ellos, General Motors, debe presentar de aquí al domingo un plan de reestructuración que sea considerado viable por las autoridades.
La suerte de su competidor Chrysler, ya bajo el régimen de quiebra, debería develarse el miércoles, cuando la justicia se pronuncie sobre la cesión de sus activos a una nueva sociedad estructurada en torno a Fiat.
El mercado de obligaciones recayó. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, que evoluciona en sentido inverso de los precios, subió a 3,448% contra 3,123% el viernes pasado y el de 30 años a 4,392%, contra 4,083% una semana antes.
Estas son las cotizaciones al finalizar la sesión de ayer de las bolsas americanas y su variación con respecto al viernes de la semana anterior.
Dow Jones 8.277,32 -0,10%
Nasdaq 1.692,01 -0,71%
Sao Paulo (Ibovespa) 50.568 3,19%
Buenos Aires 1.562,40 8,60%
México 24.093,24 3,22%
Santiago (IPSA) 3.062 5,4%
Lima 3.062,97 4,52%
Bogotá 9.090,75 1,38%
Caracas 43.763,15 0,90%