Punto de equilibrio


No habré de referirme a la herramienta financiera que mide costos, producción y ventas, sino más bien al punto de equilibrio que mide la distancia entre los puntos disí­miles y que nos llevan a los razonamientos juiciosos basados en la razón.

Carlos Escobedo

En la formulación de estrategias y de polí­ticas el punto de equilibrio es el resultante de un análisis que suma otro tipo de variables y que no forzosamente son numéricas, de allí­ que me he permitido adaptar el punto de equilibrio dentro del análisis social.

En las sociedades en conflicto, en el proceso de transformación (no olvidemos que el conflicto reconfigura contextos) el análisis de coyuntura nos permite visualizar puntos de equilibrio que en la negociación se constituyen probables soluciones.

En polí­tica, el punto de equilibrio es la compensación de fuerzas disí­miles alcanzando un objetivo en común. En las relaciones internacionales, el punto de equilibrio se traduce en acuerdos de todo tipo que viabilizan entendidos comerciales, demarcaciones fronterizas, procesos de paz entre otros.

Para alcanzar el punto de equilibrio se hará indispensable un sistema polí­tico consolidado (me he referido a sistema polí­tico en entregas anteriores, ref. 29/4/2009) con un cuerpo social articulado. Los actores sociales juegan un papel importante en la consolidación del cuerpo social y obviamente cuando me refiero a los actores sociales me refiero a la sociedad en sí­ misma. Un cuerpo social con actores con capacidad de autonomí­a generan crí­tica, la crí­tica se basa sobre la necesidad de acciones reflexionadas y no como resultante de percepciones impuestas que conducen a acciones instrumentalizadas.

Durante el análisis del radicalismo en los conflictos, se ha logrado determinar que donde existe espiral de violencia el cuerpo social es inexistente y los actores se muestran incapaces de articular acciones.

¿Pero porque se hace necesario alcanzar el punto de equilibrio? Por varios motivos: 1) para evitar la polarización como resultante de la manipulación; 2) maduración polí­tica que se traduce en capacidad de diálogo y 3) a lo mejor el elemento más importante, fortalecimiento del sistema democrático que pasa por el fortalecimiento del sistema polí­tico (organización de los poderes, forma de gobierno, poderes públicos, estructura socio económica, tradiciones y fuerzas polí­ticas entre otros)

Cuando me he referido al análisis de coyuntura en el pasado he señalado la necesidad de identificar algunos elementos que nuevamente vuelvo a colocar en la mesa: antecedentes, contexto, actores y medios, con estos simples elementos pueden las sociedades que atraviesan conflicto y buscan soluciones construir escenarios y alcanzar el punto de equilibrio deseado. El punto de equilibrio es la imposición de la razón.

Las sociedades en conflicto alcanzan la maduración polí­tica si no pierden de vista estos elementos y trabajan en el fortalecimiento del propio sistema que es al final de cuentas la columna vertebral de la gobernabilidad.