Testigos no tan protegidos


El programa de Protección a Testigos del MP ha mostrado una serie de debilidades que han permitido que el crimen organizado lo penetre y termine con la vida de quienes contaban con ese «amparo».

Gerson Ortiz
lahora@lahora.com.gt

El referido programa cuenta con aproximadamente 250 testigos de casos de alto impacto relacionados con procesos por secuestros, asesinatos y hechos de narcotráfico.

Recientemente asumió la dirección de ese programa Josué Rivas, ex fiscal contra el narcotráfico, quien aseguró que fortalecerá ese programa para evitar que los testigos que forman parte de éste sean intimidados y hasta asesinados.

DEBILIDAD

Las intimidaciones, atentados y hasta asesinatos de testigos acogidos por el citado programa son por demás factores que debilitan un programa con esas caracterí­sticas y con ese fin en el Ministerio Público (MP).

Mario Polanco, director del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), considera que las debilidades más grandes de ese programa es que funciona con muy pocos recursos y no de manera tan confidencial como debiera ser.

«Estamos hablando de una institución penetrada por la delincuencia y eso no es posible ni se encuadra dentro de una entidad que debe ser cien por cien efectiva», opinó Polanco.

El analista del GAM agregó que los testigos son acogidos en un lugar que termina siendo identificado y termina pagando graves consecuencias de su compromiso con la verdad y la justicia; con lo cual el MP «desestimula a otros testigos a dar su testimonio en otros casos», indicó; y agregó que ese hecho genera más impunidad por la vulnerabilidad en la que está la persona, declaró.

Polanco añadió que la debilidad del programa de protección a testigos tiene que ver con la vulnerabilidad del MP en general ya que la institución en materia de investigación y de litigio penal tiene muchas deficiencias.

FORTALECIMIENTO

Josué Rivas, recién nombrado jefe del Programa de Protección a Testigos, indicó: «hemos asumido ese cargo con responsabilidad con el propósito de hacer un buen trabajo y concientes de la importancia de una sección de MP como la que ahora presido», expresó.

Sin embargo, Rivas fue cuestionado sobre las debilidades que el programa tiene y sobre los asesinatos de personas que se han dado dentro del mismo a lo que se limitó a responder que el equipo trabajará en el fortalecimiento de esa sección.

«Está confirmado el apoyo de muchos organismos internacionales para fortalecimiento del programa y estoy seguro que las consecuencias que hayan pasado no volverán a ocurrir», aseguró Rivas.

Rivas enfatizó que hay información de ese programa que no podí­a ser revelada, sin embargo, fuentes extraoficiales dan cuenta que este alberga a uno 250 testigos de diferentes procesos penales.

CASO Crimen a protegido


El 8 de enero último el suelo guatemalteco se volvió a manchar de sangre con el asesinato de Blanca Leticia Amperes de 47 años, quien era testigo protegida de la muerte de su esposo.

Luego de más de dos años del asesinato de Edwin René Urbina Hernández (27 de septiembre), su esposa de 47 años y principal testigo del MP en ese caso fue asesinada. La testigo declararí­a en el juicio contra Wilfredo Alfredo Monzón, alias El Gallo considerado (junto a su banda) como los más peligrosos de la zona 18.

El citado programa trasladó a la hoy fallecida de la Colonia El Limón (donde operaba la Banda El Gallo) hacia la colonia Joyas de Palencia, en Palencia pero el 8 de enero un grupo de sujetos a bordo de una camioneta con vidrios polarizados le dispararon en repetidas ocasiones. Las autoridades dijeron que la ví­ctima tení­a 12 heridas.

Más de tres testigos acogidos a este programa han sido asesinados, sin embargo, las autoridades han dicho estas ví­ctimas ya habí­an terminado con ese beneficio.