Hace algunos días, estuve conversando con una amiga, productora de un importante medio de comunicación del país y me comentaba sobre un problema que habían tenido con una oyente. Resulta, que un entrevistado se refirió a las personas adictas a una bebida, con el nombre genérico de dicha adicción, lo que provocó el disgusto de la oyente, sosteniendo que estas personas sufrían de una enfermedad y que se debería de referir a ellos de esa manera. Esto nuevamente me puso a pensar, como los seres humanos, buscamos maneras o justificaciones que nos permitan realizar todo aquello que nuestros impulsos o nuestras emociones nos dicten.
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Es así como, al que bebe en exceso o consume drogas se le justifica con el argumento que sufre una enfermedad, al que abusa de los niños se le excusa con la existencia de impulsos naturales muy fuertes, al que golpea o agrede a las mujeres se le comprende pues “no lo puede controlar†y de esta manera justificamos, incluso, al delincuente, pues viene de un hogar desintegrado y no tuvo oportunidades.
El ser humano tiene la capacidad de decidir, de imponer su voluntad sobre sus impulsos y deseos y de reconocer entre el bien y el mal, aunque algunos sostengan lo contrario (que no es más que otra manera de justificar).
En la vida diaria de muchas personas, esto es una práctica común, pues buscan justificar sus fracasos y su falta de efectividad en lo que realizan, con un gran número de excusas: Que el jefe no los comprende, que los compañeros no le apoyan, que la situación está difícil, etc. El empresario se excusa en el hecho de que no puede competir contra otros con más dinero, que sus colaboradores no están comprometidos, etc. Y en sus relaciones igual: Que su pareja no le comprende, que ya no es lo mismo que antes, que se ha muerto el sentimiento, etc.
Debemos tomar responsabilidad de nuestra vida, cada uno, es el único responsable por su situación y por sus logros, las excusas solamente son un lastre que no nos permite salir de donde nos encontramos, nuestro estado actual es el resultado de nuestras decisiones y acciones tomadas en el pasado, pero la buena noticia es que nuestro futuro será el resultado de las decisiones y acciones que tomemos en el presente. Sea proactivo y empiece a hacer que las cosas que usted anhela sucedan en su vida y que sus sueños se hagan realidad. Hay una frase que desde que la leí, me impactó positivamente, esta frase dice así: Si quieres conocer el futuro, constrúyelo. Depende únicamente de usted. Recuerde, los ganadores dan resultados, los perdedores dan explicaciones. Sea efectivo. í‰xito en todo.
*Asesor en efectividad y alto desempeño