La Junta Directiva 2009-2010 de la Asociación de Periodistas de Guatemala inició sus funciones afrontando problemas que provocaron momentáneamente un zipizape entre un grupo de afiliados y, también, algún entorpecimiento de labores administrativas.
Afortunadamente, con cordura y mesura las cosas se han estado solucionando en forma satisfactoria, gracias a los pasos que en terreno firme y conforme a las disposiciones legales, estatutarias y reglamentarias han estado dando los directivos que anteponen los intereses gremiales a los de carácter personal con los pecados de la incomprensión y de la inconsecuencia.
Nosotros nos encontramos actuando, en el actual período, en el honroso cargo de Director Primero, por lo que estamos poniendo nuestro granito de arena apuntando a la plena normalización del funcionamiento de la APG, entidad que, por supuesto, es reconocida en el seno de la sociedad como la más influyente y representativa de la prensa nacional.
Lamentamos los incidentes que se produjeron con posterioridad inmediata a la toma de posesión de los nuevos timoneles de la Asociación que, con todo corazón, decisión absoluta e inteligencia, virtualmente han logrado apaciguar los ánimos que en algunos momentos rayaron en crisis por motivos un tanto inexplicables y, aún, podemos decir, injustificables.
Cuanto antes debió cortarse por lo sano mediante el sacrificio de lo individualista -sigamos así- para que privase, naturalmente, el interés legítimo de los hombres de prensa que han dado muestras de estar identificados con la entidad de referencia.
Oportuno es hacer notar que diversos sectores del pueblo reconocen a la APG como un baluarte de la libertad de emisión del pensamiento; tanto es así que cuando muchos político-partidistas que deshonran la genuina democracia y otros personajes que dan la apariencia de ser enemigos de la verdad monda y lironda, difluente a través de los medios de comunicación, acuden a la Asociación en demanda de sus buenos oficios para posibilitar un desenlace feliz de graves situaciones, tal como ha ocurrido, por ejemplo, en casos de secuestro de significados periodistas, autoridades religiosas, altos funcionarios públicos, entre otros que recordamos.
Debemos reconocer, en honor a la justicia, el propósito del directivo de la APG, periodista Jorge Fong Cróquer y compañeros, de dar fuerte impulso a la APG para que cumpla su importante y específica función de defender lo defendible en el constante batallar, a efecto de que impere la libertad de expresión y que sean atendidas por la gente de poderío las causas nobles y justas de los guatemaltecos indiscriminadamente.
Es hora de que toque a su fin en todos sus aspectos la problemática interna en la APG. Debe deponer beligerancia una minoría «liliputiense» (valga el concepto) que, consciente o inconscientemente, está dando armas, por así decirlo, a quienes tratan de acallar las voces del pueblo en aras de estrechos y bastardos intereses inconfesables.
Recalcamos: La comunidad apegista debe estar siempre unida, de pie, como el menhir, y dispuesta a cumplir con lealtad y oportunidad su cometido, pase lo que pase y pese a quien o a quienes pesare.
En la sesión de Asamblea General ordinaria que será celebrada el jueves 28 del mes en curso a partir de las 16:00 horas en el salón Miguel íngel Asturias de la Asociación, que por cierto se barrunta multitudinaria, podrá desatarse cualquier nudo gordiano y propender a la evolución positiva de la máxima institución de la prensa de Guatemala. Es el deseo de los hermanos apegistas legítimos y, desde luego, del vapuleado Juan Pueblo…
Los apegistas, en situación de activos, incluso los que han permanecido por una razón u otra en los graderíos del coso, como en actitud de contemplación pasiva, harán acto de presencia en la sesión de Asamblea General que, como dejamos expresado en líneas precedentes, se efectuará el jueves 28 de este mes en horas de la tarde.
Mientras tanto, ¡adelante con mucho éxito, estimados compañeros de la Asociación de Periodistas de Guatemala! ¡Adelante, siempre adelante con toda decisión y expresión de consecuencia gremial!!!