La salida al espacio de los astronautas John Grunsfeld y Drew Feustel, prevista con una duración de entre seis y siete horas.
«Es un gran día para el Hubble», dijo Grunsfeld, un astrónomo de 50 años que realiza su tercera misión en el telescopio. Feustel, un geólogo de 43 años, es un debutante en viajes espaciales.
«Â¡Qué bueno!», se entusiasmó Feustel apenas salido del transbordador. «Â¡Fantástico!», añadió.
La caminata tiene lugar luego que la tripulación del Atlantis, de siete miembros, capturó el miércoles el enorme telescopio -de 13,2 metros de largo y 11 toneladas- y lo fijó sobre una plataforma del transbordador para poder realizar los trabajos.
La Nasa prevé que la reparación extenderá las operaciones de Hubble en al menos cinco años, tiempo suficiente para terminar y lanzar a su potente sucesor, el James Webb Space Telescope.
En la caminata del jueves los astronautas remplazaron una cámara (Wide Field Planetary Camera-2), que tiene 16 años, por la más actualizada Wide Field Camera-3.
La nueva cámara está diseñada para observar el universo en forma más profunda, en busca de señales sobre los primeros sistemas de estrellas y para estudiar los planetas más cercanos.
El Cosmic Origins Spectrograph se unirá a la flamante cámara el sábado. Este ha sido diseñado para estudiar la estructura del universo y detectar la distribución de carbono y otros elementos químicos necesarios para la vida.
Grunsfeld y Feustel también debían remplazar la computadora científica del telescopio, que registra algunas fallas.
Pero la salida del jueves tuvo sus contratiempos.
Dos tornillos que ajustaban la Wide Field and Planetary Camera-2 resultaron difíciles de sacar. La dificultad los atrasó en unos 30 minutos respecto al programa de actividades.
Si el tiempo lo permite, los astronautas también instalarán un mecanismo para que vehículos futuros puedan atrapar los telescopios, indicó la Nasa.
Cuando la reparación esté completa, Hubble tendrá nuevas baterías y giroscopios, además de un sistema eléctrico remozado.
El miércoles los astronautas examinaron el exterior de Hubble con la cámara del brazo robótico del transbordador y lo encontraron en buen estado, pese a señales de erosión debido a la radiación ultravioleta e impactos de fragmentos espaciales.
«Es una visión increíblemente hermosa», expresó Grunsfeld. «Increíblemente, el exterior de Hubble, un veterano de 19 años en el espacio, todavía se ve estupendo».
Los astronautas no habían visto o trabajado en Hubble desde marzo de 2002.
El telescopio, fruto de una colaboración entre la Nasa y la Agencia espacial Europea (ESA), fue colocado en órbita el 25 de abril de 1990 por el transbordador Discovery, y desde entonces transmitió más de 750 mil imágenes espectaculares de los confines del cosmos y millones de datos, abriendo una nueva era en la astronomía.
La NASA advirtió el miércoles a los astronautas del transbordador estadounidense Atlantis que debían estar preparados para una maniobra con el fin de evitar un pequeño desecho orbital producido por la destrucción de un satélite chino en 2007, informó la agencia espacial estadounidense.
«Por ahora, nada indica que debamos hacer algo», dijo Rob Navias portavoz de la NASA en el Centro Espacial Johnson.
El objeto de unos 10 centímetros que viene siendo seguido por el Pentágono, debía de pasar a 3 kilómetros del Atlantis.
La tripulación del transbordador capturó el miércoles con éxito el telescopio espacial Hubble en una maniobra peligrosa a casi 600 km de altitud destinada a reparar y modernizar este aparato que revolucionó la comprensión del universo.
LeRoy Cain, encargado de la misión, declaró que Atlantis podría hacer una maniobra cuidadosa si fuera necesario, evitando causar daños en el telescopio de 13,2 metros.