Vistos los escándalos y serios problemas de salud en los que se ha visto envuelta la cantante británica Amy Winehouse en los últimos dos años, fueron muchos quienes le auguraron un triste y temprano final a esta chica, poseedora de una de las voces más prodigiosas que se han escuchado en los últimos tiempos y que le ha reportado varios premios Grammy.
Sin embargo, con su marido Blake Fielder-Civil aún entre rejas, Winehouse parece estar imprimiendo un giro a su vida. La vocalista ha cambiado los pubes británicos y los delirios etílicos por la más saludable luz del sol caribeño, en concreto la elitista isla de Santa Lucía, donde ha sido vista de vacaciones y en buena compañía.
Por primera vez aparece habiendo ganado algunos kilos y haciendo deporte en la playa. También se la ve recibiendo clases de trapecismo y paseando entre risas con el ex jugador de rugby, y ahora actor, Joshua Bowman.
El joven, con una apariencia sana y a años luz del problemático marido de la artista, declaró a la prensa británica que Winehouse es «una chica encantadora, muy divertida y en buena forma», puntualizando, eso sí, que sólo son «buenos amigos». Mientras, el representante británico de la autora de «You know I´m no good», Chris Goodman, ha manifestado que Amy «lleva un tiempo esforzándose por comer mejor y ponerse en forma, y ya empieza a notarse».