En un artículo publicado este martes en la prensa local, Castro respondió a la advertencia del presidente Felipe Calderón de que podría cancelar un viaje a Cuba previsto para este año, por la suspensión de vuelos con México adoptada por la isla.
«Las autoridades mexicanas no le informaron al mundo la presencia de la misma (la gripe A) esperando la visita de Obama (16 y 17 de abril), ahora nos amenazan con suspender la del presidente Calderón», escribió el ex presidente, de 82 años.
Su artículo fue difundido en internet la noche del lunes tras el anuncio del primer caso de influenza A (H1N1), conocida como porcina, detectado en un joven mexicano que estudia medicina en la occidental provincia de Matanzas -junto a La Habana- y regresó poco antes de la suspensión de vuelos, tras vacaciones en su país.
«En este momento nosotros y decenas de otros países pagamos los platos rotos y encima nos acusan de medidas lesivas a México», añadió Castro, alejado de la presidencia desde hace tres años por una enfermedad.
En un comunicado, la canciller de México, Patricia Espinosa, lamentó y rechazó «tajantemente» esas afirmaciones que -estimó- «lejos de propiciar el entendimiento, enrarecen la relación bilateral».
Cuba suspendió indefinidamente el 29 de abril los cinco vuelos diarios con la capital mexicana y el balneario de Cancún, tras declarar en «alerta» su sistema de Defensa Civil.
Fue el primer país en tomar esa medida, seguida luego por Argentina, Ecuador y Perú, calificada por Calderón «discriminatoria» y sin «fundamento técnico suficiente».
«Ni siquiera en eso fueron claras las autoridades de ese país. Ahora quedamos como injustos, sin fundamentos técnicos y país hostil al pueblo de México», manifestó Castro.
La reacción de líder comunista, que conserva su fuerte influencia en el Gobierno de su hermano Raúl Castro, fue la primera de La Habana a la irritación de México.
Al salir al paso a la acusación, el ministro mexicano de Salud, José Angel Córdova, aseguró que su país ha suministrado toda la información sobre la evolución de la epidemia a la Organización Mundial de la Salud (OMS).
«Hemos insistido, relatado con lujo de detalles toda la historia de los casos a la OMS. Nunca ha habido ningún ocultamiento», afirmó Córdova, quien lamentó que en el exterior no se valore más el papel de México en la lucha contra la enfermedad.
La Embajada de México informó en un comunicado que pidió a la cancillería de Cuba la identidad y ubicación del estudiante para darle asistencia consular.
Las autoridades mexicanas confirmaron hasta este lunes 2.224 infecciones y 58 muertes; mientras que el virus siguió extendiéndose en Estados Unidos -con el que Cuba tiene vuelos charter-, con 3.000 casos.
«Lo único que puede afirmarse ahora es que no lo introdujo la CIA. Vino de México (…). Estábamos lejos de imaginar que allí y en Estados Unidos se desataría la epidemia», expresó Castro, al apuntar que Cuba no tenía la «menor intención» de afectar a los mexicanos.
Las relaciones entre Cuba y México, históricamente buenas, entraron en crisis durante la presidencia de Vicente Fox (2002-2006), hasta el punto de llegar al retiro de embajadores aunque no se rompieron los nexos diplomáticos.
Con la llegada de Calderón al poder, las relaciones comenzaron un proceso de normalización que sería sellada con su viaje y luego con uno recíproco de Raúl Castro, según ambos acordaron en diciembre en Brasil en la cumbre de América Latina.
FIDEL CASTRO
presidente cubano
La canciller mexicana, Patricia Espinosa, rechazó y lamentó este martes que el líder cubano Fidel Castro acusara a México de ocultar la epidemia de gripe porcina, informó la cancillería.
«La secretaria (Espinosa) lamentó y rechazó tajantemente las afirmaciones difundidas en Cuba sobre este asunto que, lejos de propiciar el entendimiento, enrarecen la relación bilateral», explicó en un comunicado la secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), sin mencionar al histórico líder cubano.
Castro acusó el lunes a México de esconder la epidemia de gripe A a la espera de la visita del presidente estadounidense, Barack Obama (que estuvo en México el 16 y 17 de abril), diciendo que los «platos rotos» los pagan otros países como Cuba, donde se confirmó el primer contagio en un estudiante mexicano.
Espinosa y su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, se vieron por primera vez como cancilleres este martes en Praga (República Checa), donde participarán en una reunión ministerial del Grupo de Río con la Unión Europea.
Durante el encuentro, la canciller mexicana replicó a Rodríguez que el tratamiento de la información sobre el brote por parte del gobierno mexicano «ha sido y es objetivo y transparente, lo que ha merecido el amplio reconocimiento de la comunidad internacional».