Santa Juana de Arco
A los 17 años llegó a ser heroína nacional y mártir de la religión. Nació en 1412 en Francia. A los catorce años empezó a escuchar voces que la llamaban, a ver resplandores y que se le aparecían el Arcángel San Miguel, Santa Catalina y Santa Margarita y le decían: «Tú debes salvar a la nación y al rey». Sus enemigos la acusaron de brujería y la sentenciaron a la hoguera. 23 años después el rey de Francia la declaró inocente y el Papa Benedicto XV la proclamó santa.