Boda de ensueño para pareja sin techo


Nhiahni Chestnut y Dante White se conocieron hace nueve años en Georgetown.

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<p>El marido luce un smoking negro y un chaleco adamascado rosado, la novia está vestida de blanco: Danté White y Nhiahni Chestnut, dos sin techo que viven en las calles de la capital estadounidense desde hace años, se casaron el fin de semana con la bendición y ayuda de su entorno.</p>
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«Viví­a el dí­a a dí­a, intentando sobrevivir cuando lo conocí­», explica Nhiahni, que luchó durante años con la droga y el alcohol.

«Nos enganchamos bien, la quí­mica estaba ahí­. Estábamos un poco en la misma situación. Nos enamoramos y estamos juntos desde entonces. Hace nueve años», relató.

Los dos sin techo frecuentan el mismo taller de lectura de la Biblia de la iglesia episcopal Grace, en el selecto barrio de Georgetown, donde se desarrolló la boda.

Fue allí­ donde hace unos meses Danté White soñó con poder casarse con la mujer que le trajo un rayo de sol a su vida gris.

«Todo el mundo en la iglesia estimaba que no se necesita dinero para casarse», afirma una parroquiana, Margaret Davis.

«Cada uno aportó su parte: una persona se ocupó de las flores, otra de la torta, una del smoking, una del vestido de novia y yo ayudé para las alianzas», explicó.

Otro parroquiano incluso regaló a los recién casados un fin de semana de luna de miel en el lujoso hotel Marriott.

Para el pastor John Graham fue la primera vez que casaba a una pareja de este tipo, pero no cree que haya más diferencias que el hecho de que no tengan hogar. «Es la misma alegrí­a y la misma ansiedad para los jóvenes casados y para mí­ también», contó a la AFP.

«La diferencia es que no tienen domicilio», añadió.

A la salida de la iglesia, la flamante pareja posó para las fotos mientras dos músicos de jazz de Washington tocaban una versión romántica de «Take the A-train».

«Es aún mejor que en mis sueños más locos. Es exactamente la boda que querí­a», se emocionó la novia.

Pero desde el lunes tuvieron que volver a la calle, donde «siempre hay que dormir con un ojo abierto», dice Danté White, explicando que la próxima etapa es encontrar un lugar donde vivir, «donde uno mismo se pueda cocinar arroz y costillas de cerdo en su casa».

Los parroquianos de Grace Church quieren seguir ayudando a esta pareja.

«Hay una urgencia. Por supuesto que su amor los ayudará, pero a final de cuentas, necesitan una vivienda», concluye Margaret Davis.