Todos los humanos soñamos, excepto en casos de extremo desorden psicológico. Incluso las personas ciegas sueñan: Las que han perdido el sentido de la vista después del nacimiento, pueden ver imágenes en sus sueños. Y las personas que nacen ciegas también sueñan, aunque no vean imágenes.
Sus sueños son igual de vívidos e involucran más a sus otros sentidos como el olfato, el tacto y el oído. Para una persona que puede ver es difícil imaginar esto, pero la necesidad del cuerpo por el sueño es tan fuerte que es capaz de manejar virtualmente todas las situaciones físicas para que se produzcan los sueños.