Fiat quiere adquirir actividades de GM


Un logo de la marca alemana de automóviles Opel aparece frente a un logo de la italiana Fiat.

AFP PHOTO DDP / MICHAEL URBAN GERMANY OUT» title=»Un logo de la marca alemana de automóviles Opel aparece frente a un logo de la italiana Fiat.

AFP PHOTO DDP / MICHAEL URBAN GERMANY OUT» style=»float: left;» width=»250″ height=»144″ /></p>
<p>El grupo automovilí­stico italiano Fiat, que quiere tomar el control de Opel, filial alemana de General Motors, está en negociaciones para adquirir también las actividades de la firma estadounidense en América Latina, indicó el martes a la AFP una fuente industrial.</p>
</div>
<p> <span id=


«Fiat también quiere adquirir las actividades de General Motors en América Latina», indicó la fuente.

«Las negociaciones ya empezaron», agregó.

Un portavoz de Fiat rehusó comentar la información.

General Motors (GM), implantada en Brasil, Argentina y Chile, vendió el año pasado 1,2 millones de vehí­culos en la región.

Fiat, por su lado, vendió 700.000 vehí­culos en América del Sur en 2008 y tiene una parte de casi el 25% del mercado brasileño.

Según la fuente italiana, GM podrí­a ceder sus actividades en América Latina en el marco de su plan de reestructuración.

«GM tiene que dar respuestas a la «task force» (el grupo de trabajo creado por el presidente norteamericano, Barack Obama) antes de fin de mes», recordó la fuente.

El constructor estadounidense, mantenido a flote gracia a rescates financieros del gobierno, debe demostrar antes de fin de mes que está en condiciones de asegurar a largo plazo su equilibrio financiero.

Fiat, por su lado, acaba de firmar una importante alianza con el grupo estadounidense Chrysler y quiere comprar las actividades de GM en Europa. Con tal fin, presentó el lunes al gobierno alemán su plan para hacerse con Opel, filial del agonizante gigante de Detroit.

Esas alianzas darí­an nacimiento a uno de los mayores grupos automovilí­sticos del mundo.

Fiat, que por el momento es un actor de mediano peso, con un total de 2,15 millones de unidades vendidas en 2008, quiere aprovechar la actual crisis mundial para imponerse en el paisaje automovilí­stico.

Su director, Sergio Marchionne, considera que la crisis provocará una concentración del sector, con sólo seis constructores capaces de fabricar de 5,5 a 6 millones de vehí­culos al año.

Fiat quiere introducir en la Bolsa una nueva sociedad, que agrupe su rama automovilí­stica (marcas Fiat, Lancia y Alfa Romeo) con las ramas que adquiera de Chrysler y con las actividades europeas de GM.

El nuevo grupo tendrí­a un volumen de negocios de 80.000 millones de euros (107.000 millones de dólares) y una producción anual de 6 a 7 millones de unidades.

Eso la convertirí­a en la tercera empresa del sector, detrás de la japonesa Toyota, número uno mundial, y de la alemana Volkswagen.

FIAT Nuevo grupo


El grupo italiano Fiat, que acaba de formalizar su alianza con el estadounidense Chrysler, ahora quiere tomar el control del alemán Opel, para constituir uno de los primeros grupos automovilí­sticos del mundo.

Este lunes en Berlí­n, el consejero delegado de Fiat, Sergio Marchione, presentó al ministro alemán de Economí­a, Karl-Theodor zu Guttenberg, un plan de adquisición de la marca alemana, filial del gigante agonizante General Motors (GM). Marchione tendrá otro encuentro con el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Franck-Walter Steinmer.

El mismo dí­a, el dirigente tení­a que entrevistarse también con el jefe del comité de empresas de Opel, Klaus Franz.

Algunos detalles de este proyecto fueron divulgados: zu Guttenberg anunció que Fiat querí­a quedarse con tres de las cuatro fábricas de Opel en Alemania y conservar la marca.

El ministro reveló además que «Fiat querí­a realizar (la compra de Opel) sin endeudarse», pero que podrí­a solicitar garantí­as de Estado en toda la Unión Europea (UE) para llegar a completar una inversión que se sitúa «entre 5.000 y 7.000 millones de euros (entre 6.690 y 9.365 millones de dólares)».

Zu Guttenberg estimó que la oferta italiana era «interesante». Pero precisó que Berlí­n no tomarí­a su decisión de manera precipitada. Recordó aparte que el constructor de autopartes canadiense Magna también habí­a expresado su interés por Opel.

Este negocio no es nada sencillo para Fiat. En Alemania, es un asunto sensible ya que Opel emplea a unas 26.000 personas. Muchos responsables polí­ticos y sindicalistas no esconden su hostilidad hacia la firma italiana.

Después de su encuentro con el ejecutivo italiano, el social-demócrata Steinmer insitió en que «el objetivo final es el mantenimiento de todos las plantas de Opel en Alemania».

Esos temores se propagan a Italia donde la CGIL, el sindicato mayoritario de Fiat, pidió el lunes garantí­as sobre el mantenimiento de las fábricas en el paí­s.

En la Bolsa de Milán, los inversores saludaron sin tapujos las ambiciones de Fiat: la acción terminó la sesión con un alza del 3,21%.

La firma italiana quiere tomar el control de todas las activadades de GM en Europa, lo que incluye al sueco Saab y el británico Vauxhall.

La idea de Fiat es crear una nueva firma que reunirí­a su rama automovilí­stica (las marcas Fiat, Lancia y Alfa Romeo), su participación en Chrysler, las actividades europeas de GM, para introducir un nuevo tí­tulo en Bolsa.

Esta fusión generarí­a un grupo con una facturación de unos 80.000 millones de euros (107.000 millones de dólares), que fabricarí­a entre 6 y 7 millones de coches al año. Tutearí­a a los lí­deres del sector, el japonés Toyota, y el alemán Volkswagen.

Marchione tiene la intención de concluir la operación de aquí­ a finales de mayo para introducir el nuevo tí­tulo en Bolsa antes del otoño.

La nueva firma deberí­a llamarse Fiat/Opel, y GM serí­a el accionista minoritario.

La participación de la familia Agnelli, accionista mayoritario con un tercio del capital de Fiat, se diluirí­a con la constitución de este nuevo grupo.

Fiat y Opel ya fueron aliados entre en los años 2000 y 2005, en la época en que el italiano cooperaba con GM en Europa y América Latina, para fabricar entre otros el Corsa y el Gran Punto.

Esta alianza fue un fracaso. GM tuvo que pagarle 1.500 millones de euros (2.000 millones de dólares) a Fiat para evitar la compra de su moribunda rama automovilí­stica.

Fiat se recuperó de manera espectacular y ahora quiere aprovechar la crisis económica para imponerse como un peso pesado del sector. El jueves, dió el primer paso y finalizó su alianza con Chrysler, del cual recupera un 20% del capital.