«Una de las principales responsabilidades de esta reunión será llegar a acuerdos que sirvan de apoyo a la actuación de nuestros líderes en la búsqueda de soluciones colectivas, justas y sostenibles frente a la crisis económica», dijo el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en la apertura de la reunión, en el Palacio de las Convenciones.
Rodríguez inauguró las sesiones, en la que participan representantes de 102 de 120 delegaciones esperadas, para culminar el miércoles y jueves con el encuentro de ministros, unos 60, en su mayoría cancilleres, y que tiene como tema central la crisis económica.
En un mensaje enviado a la reunión, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llamó a forjar el consenso para enfrentar la y señaló que aunque los países pobres no son responsables «sufren sus peores consecuencias».
«Los países en desarrollo seremos inevitablemente quienes cargaremos con el lastre más pesado de esta crisis, nuestras economías sufren sus efectos y nuestros pueblos ven alejarse cada vez más la solución a los grandes problemas sociales que los afectan», dijo Rodríguez.
El presidente de la reunión y vicecanciller cubano, Abelardo Moreno, precisó que el papel de Cuba «será tratar de conciliar las posiciones» de los países e «intentar que en el proyecto de documento final figure un capítulo sobre la crisis», que «sea lo más ajustado a la realidad posible».
En ese sentido, resaltó que la cita se desarrolla en «un ambiente muy solidario, muy cooperativo», lo que «no significa que no haya posiciones contrapuestas», apuntó.
La reunión tiene como invitado especial al presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), el nicaragí¼ense Miguel D»Escoto, quien presidirá en junio una cumbre para analizar la crisis en Nueva York.
Rodríguez subrayó que para «enfrentar con éxito los enormes desafíos (…) seguirá siendo imprescindible la unidad de acción» de las naciones que integran el MNOAL, y destacó que éste «podrá siempre contar con la contribución de Cuba».
Los ministros debatirán además sobre terrorismo, narcotráfico, desarme nuclear, medio ambiente y reforma de las Naciones Unidas, y emitirán declaraciones de apoyo al pueblo palestino y a Cuba, contra el embargo de Estados Unidos.
La reunión de La Habana es preparatoria de la XV Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno en Egipto, del 11 al 16 de julio, cuando Cuba entregará la presidencia a ese país.
«Estamos llamados a trazar los lineamientos que permitan seguir fortaleciendo nuestra unidad y elevando el impacto de nuestras acciones, con la conducción de Egipto», dijo Rodríguez.
El NOAL, integrado por 118 países, nació en 1961 como alternativa a la bipolaridad de Estados Unidos y la entonces Unión Soviética durante la Guerra Fría.