Alertan de «calamidad humana» creada por crisis en paí­ses pobres


La crisis económica mundial se ha transformado en «una calamidad humana y para el desarrollo» que golpea con mayor dureza a los paí­ses más pobres, dijeron el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) ayer al término de su reunión semestral.


«La economí­a mundial se ha deteriorado notablemente. Los paí­ses en desarrollo afrontan consecuencias especialmente graves a medida que la crisis financiera y económica se transforma en una calamidad humana y para el desarrollo», indicaron el BM y el FMI en un comunicado conjunto.

«La crisis ya ha arrastrado a la pobreza extrema a más de 50 millones de personas, sobre todo mujeres y niños», señaló el texto tras finalizaron los debates del sábado y domingo.

A finales de año la cifra podrí­a elevarse a 90 millones, según un informe previo de las dos instituciones hermanas.

El FMI prevé una contracción de la economí­a mundial del 1,3% este año, algo sin precedentes en la historia estadí­stica de la entidad.

Las iniciativas se multiplicaron en las últimas semanas por parte del Fondo y el Banco, en especial tras la cumbre del G20 (paí­ses ricos y emergentes) en Londres, recordó el comunicado de su comité conjunto de Desarrollo.

Los rubros son múltiples: un programa de apoyo a la infraestructura de 55.000 millones de dólares, otro de apoyo al comercio que crece hasta los 3.000 millones y un fondo de recapitalización de bancos de la Corporación Financiera Internacional del BM, además de apoyos masivos a programas contra el hambre en diversos puntos del globo.

El Fondo y el BM aseguraron igualmente que la crisis exige también acelerar los trabajos para su propia reforma interna.

«La crisis y la necesidad de una respuesta multilateral enérgica destacan aún más la importancia de asegurar una mayor representación y participación de los paí­ses en desarrollo y en transición en la dirección del Grupo del Banco Mundial», añadió el texto del Comité de Desarrollo conjunto de ambas entidades.

No obstante, el director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, minimizó en la rueda de prensa al cierre de las reuniones semestrales que la relación entre el nivel de las cuotas de paí­ses emergentes como Brasil o China en el peso de su voz dentro del fondo.

«La voz de los paí­ses en el fondo (…) no se basa tanto en el nivel de las cuotas que tienen», dijo Strauss-Kahn, sino en el empeño que muestren en involucrarse en los temas económicos, al destacar el ejemplo del presidente Luiz Inacio Lula da Silva quien le ha dado mayor peso a Brasil en los debates.

«Hemos convenido en acelerar la labor de la segunda fase de la reforma a fin de llegar a un acuerdo para las reuniones de primavera (boreal) de 2010», dijeron los miembros.

«Una de las principales prioridades debe ser apoyar a los paí­ses más pobres», habí­a indicado previamente el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, al intervenir en ese comité, que supervisa y coordina las acciones para los paí­ses más pobres del planeta, tanto del FMI como del BM.

«Hemos pedido encarecidamente a todos los donantes que aceleren la entrega de los fondos comprometidos para aumentar la ayuda, y a todos nosotros que consideremos ir más allá de los compromisos asumidos», explicaron el Fondo y el BM.

«Nadie sabe cuánto tiempo durará esta crisis», advirtió el presidente del BM, Robert Zoellick.

Alcanzar los objetivos de reducción de la pobreza hacia 2015, de acuerdo a los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas, será extremadamente difí­cil, añadió.

Las proyecciones del Fondo para Africa, por ejemplo, son fatalistas. Aunque el continente crecerá un 2%, ello representa una caí­da del 3,5% respecto a la anterior predicción.

«Mi preocupación es que una vez que la recuperación se inicie (…) los paí­ses africanos se recuperarán de forma mucho más lenta», predijo el presidente del Banco de Desarrollo Africano, Donald Kaberuka.