Al margen de divergencias ideológicas, el diputado Arístides Crespo ha sido uno de los políticos más hábiles durante los años recientes y el dirigente del Frente Republicano Guatemalteco más leal al caudillo Efraín Ríos Montt y su familia, y no es hasta ahora, después de varias deserciones cíclicas y colectivas en el liderazgo de ese partido, que ha expresado su intención de emigrar del FRG.
eduardo@villatoro.com
  El perdurable representante por el distrito electoral de Escuintla se inició en las actividades políticas a finales de la década de los ´80, cuando obtuvo una curul postulado por el PAN; pero fue muy corto el tiempo en que permaneció en esa organización, porque los más altos cuadros de la dirigencia del partido, especialmente algunos de la crema y nata de entonces, lo veían como un provinciano advenedizo, cuya tez morena y pelo crespo -para hacer honor a su apellido- no armonizaban con los rasgos físicos y el origen racial de quienes miraban con desdén al modesto maestro de escuela primaria que, con el paso de los años, se superó académicamente y se convirtió en el natural líder político de su departamento, rivalizando con el diputado Abraham Rivera, a quien el Tribunal Supremo Electoral lo catapultó hace pocos días a elevadas alturas de notoriedad, acusándolo desproporcionadamente de realizar prematura campaña electoral, al frente del partido Victoria, en formación.
Al quedar fuera del PAN, Crespo fue invitado a adherirse al FRG por Ríos Montt, de quien devino en su más visible y estrecho colaborador, manteniendo su fidelidad al veterano militar, aun en los días más tormentosos que encaró el caudillo, mientras que muchos dirigentes abandonaron las filas eferregistas para integrarse a otros partidos o participar en la fundación de uno nuevo, ergo, UCN.
  Sin embargo, llegó el momento en que el diputado Crespo presiente que es hora de buscar nuevos horizontes políticos, aparentemente con la venia de Ríos Montt, lo que significaría que el mismo líder máximo del FRG ha arribado a la amarga conclusión que ese partido se encuentra en su ocaso, como le ocurrió a otras organizaciones políticas que, tal los casos del Partido Revolucionario, la Democracia Cristiana y el agonizante PAN, después de haber sido mayoritarios, se derrumbaron estrepitosamente.
  Probablemente los pasos de Arístides Crespo se encaminan a la candidatura vicepresidencial del Partido Patriota, porque un político de su trayectoria no admitiría descender de escalafón electoral. ¿O si?
  (El novato dirigente partidista Romualdo Tishudo aconseja a un diputado criticado por su ociosidad: -El trabajo no ha matado a nadie. El legislador replica: -Puede ser cierto, pero ¿para qué arriesgarme?). Â