Jesús de las Tres Gracias y el aborto


Algo que conmovió a la feligresí­a católica fue la alegorí­a de protesta en contra del aborto, presentada en la procesión de Jesús de las Tres Gracias, de La Reseña de la Iglesia de La Merced, en donde se vio a la imagen de Jesús sosteniendo en una mano un feto, producto de un aborto, en reclamo por la vida, y en cuyo rostro, inundado de humildad parecí­a decir: «no lo hagan, por favor».

José Antonio Garcí­a Urrea

En estos tiempos, y no solo en Guatemala, esta práctica se ha generalizado, en la televisión por servicio de cable casi se hace apologí­a de ella, cuando se muestra las clí­nicas médicas en donde se practica al simple requerimiento de la interesada. También es usual la pregunta de hombre a mujer y viceversa de: «te acostaste con él, o ella», sin darle mayor importancia. Y en cuanto a la enseñaza mixta abundan estos casos por la promiscuidad.

En años ya posteriores aquí­ se filtraba, a soto voce, la aplicación de esta práctica, de que a doña fulana la habí­an sacado el hijo antes de tiempo, y era un escándalo que se propagaba por todo el vecindario. La abortante tení­a que confesarse con el cura de la iglesia y cumplir severas penitencias antes de obtener la absolución por haber cometido un pecado mortal. La comadrona, principal actora de ese feticidio, sólo se lavaba las manos. Cuando alguna mujer morí­a de fiebre puerperal, decí­an que era por castigo de Dios.

Aquí­ se han incrementado entre la juventud femenina, tanto los embarazos no deseados como las abortos, consecuencia inmediata.

En la actualidad esa deleznable práctica se ha incrementado pese a las campañas que se realizan para ambos casos, pero resulta que siempre a la que se censura y sataniza es a la mujer, aun cuando ella no es la única responsable, porque no es hermafrodita ni gallina ponedora, necesita del varón para poder concebir.

Se me ocurre para contribuir a evitar los embarazos no deseados y a los abortos, la mujer que resulte preñada, especialmente entre la juventud, la futura madre diga quién es el varón causante de esa situación y se le obligue a cumplir con sus obligaciones paternales y si es menor de edad, sus padres las asuman hasta que este cumpla la mayorí­a de edad, y no dejar a la mujer en el desamparo y las vergí¼enza social de ser madre soltera y tener que sobrellevar sola todas las responsabilidades.

Comprendo que esto amerita adicionar artí­culos de los códigos legales correspondientes o emitir una ley especí­fica, pero al saberse que existe un ordenamiento jurí­dico en tal sentido, muchos varones se abstendrán de saciar su curiosidad, con lo cual se evitarí­an los embarazos no deseados y los abortos.

Estas ideas surgen, como dejo dicho, recogiendo la súplica que en tal sentido presenta Jesús de las Tres Gracias. Espero que alguien más las tome en cuenta y las haga realidad.

íTEM MAS: Hay que conservar el agua no desperdiciándola como barriendo la acera con la manguera, o dejándola abierta mientras se platica con una amistad.