Zuma a un paso de la victoria


El lí­der del Congreso Nacional Africano (ANC), Jacob Zuma, brinda durante una fiesta en las calles de Johannesburgo y afirmó que

El Congreso Nacional Africano (ANC), en el poder en Sudáfrica, mantení­a hoy una abrumadora ventaja en los cómputos parciales de las elecciones generales y alentaba la esperanza de anunciar rápidamente una victoria que lleve a su jefe, Jacob Zuma, a la presidencia del paí­s.


Los partidarios de Zuma cantaron y bailaron en las calles de Johannesburgo ayer por la noche, festejando la abrumadora mayorí­a del ANC en el escrutinio parcial de los votos con champán y cohetes.

«Sabemos que el recuento de los votos continúa, pero podemos oler (una mayorí­a de) 70%», afirmó Zuma ante unos 2.000 partidarios desde un tablado donde bailó acompañado de cantantes.

Luego del escrutinio de 13,3 millones de papeletas, el ANC tení­a cerca del 67% de los votos el viernes, lo cual demostrarí­a que Zuma mantuvo la fe de sus seguidores, a pesar de sus problemas con la justicia.

El ANC, en el poder desde el fin del régimen del apartheid en 1994, parecí­a de ese modo seguro de conservar la mayorí­a de dos tercios en el próximo parlamento, conquistada en 2004, que le deja las manos libres para eventuales reformas constitucionales.

Para elegir a Zuma, basta con que la bancada del ANC tenga la mitad de los escaños. El nombramiento debe formalizarse a principios de mayo.

Se espera que los resultados definitivos sean anunciados este viernes, aunque hay pocos elementos que podrí­an modificar el resultado, ya que la amenaza planteada por un grupo que se escindió del ANC, el Congreso del Pueblo (COPE), parecí­a haberse desvanecido.

Este nuevo partido, formado por personas leales al ex presidente Thabo Mbeki (1999-2008), rival de Zuma, parecí­a haber obtenido 8% de los votos.

El principal partido opositor, la Alianza Democrática, estaba justo por debajo del 16%, pero parecí­a capaz de obtener una mayorí­a decisiva en la Provincia del Cabo Occidental, que incluye a Ciudad de Cabo, por primera vez.

Los diarios sudafricanos señalaron el viernes que Zuma serí­a sin duda alguna el próximo presidente, pero que tení­a la obligación de mantener el legado de Nelson Mandela (presidente de 1994 a 1999 y Premio Nobel de la Paz) frente a los gigantescos desafí­os que le esperan.

«Si todaví­a no está asustado por la magnitud del desempleo, la pobreza y la criminalidad y por las carencias en materia de educación y salud, pronto lo estará», afirmó el prestigioso semanario Mail&Guardian en su editorial.

«Puede pasar a la historia como el hombre que traicionó el legado de Madiba (Mandela), o el que cumplió con su promesa», agregó.

El descontento por la falta de progresos en materia de servicios públicos y las crisis polí­ticas de los últimos años, así­ como el escándalo que rodeó a Zuma, empujaron a un récord de 23 millones de personas a registrarse para votar, de acuerdo con los analistas.

Las estimaciones iniciales señalaron una participación de aproximadamente 77%.

Las urnas repletas y las larguí­simas colas para votar pusieron en evidencia un interés generalizado de la población, en contraste con las primeras elecciones democráticas multirraciales de 1994, cuando Mandela se convirtió en el primer presidente negro después de décadas de dominio de la minorí­a blanca.

Zuma obtuvo un apoyo masivo a pesar de los cargos de corrupción y de sectarismo en el ANC, cuya base está constituida fundamentalmente por individuos de clase obrera que tienen esperanzas de que mejore los servicios públicos y creen más empleos.

El jefe del ANC es considerado como la antí­tesis de Mbeki, quien logró un crecimiento económico impresionante, pero no logró disminuir la tasa más elevada del mundo de sida, con polí­ticas que hací­an caso omiso de este mal mientras negaba que la creciente criminalidad constituí­a una crisis.

En el marco de un proceso de votación globalmente pací­fico, un responsable del COPE en el Cabo Oriental fue asesinado a balazos por tres hombres armados en su casa.