Como me comprometiera en la anterior entrega, procedo a un análisis parcial del fondo de la propuesta.
jfrlguate@yahoo.com
Pro-Reforma plantea modificar el artículo 157 constitucional: «Potestad legislativa e integración del Congreso de la República», propone la existencia de dos cámaras legislativas: la Cámara de Diputados y el Senado.
La Cámara de Diputados la integrarían 80 representantes propuestos por los partidos políticos, por representación geográfica (no explican cuántos por distrito), con la diferencia que su elección debe ser unipersonal, hecho que sí es positivo. Sin explicación o justificación, suprimen el Listado Nacional, aspecto sumamente negativo porque se vuelve al localismo distrital; crean la renovación por mitades de los diputados cada dos años, lo cual sería sumamente oneroso. En el caso de la falta definitiva de un diputado, al suprimir la existencia de suplentes, la vacancia sería definitiva hasta una nueva elección. También proponen la prohibición de ser elegidos de forma consecutiva por más de una vez.
Plantean que el Senado sea integrado por 45 personas de 50 a 65 años (tres senadores de 50 años y así sucesivamente hasta los 65) «postulados por los ciudadanos». Al no determinar qué ciudadanos postularían, las cámaras, las asociaciones, las fundaciones o incluso comités cívicos podrían ser quienes los postularen; los elegirían exclusivamente ciudadanos de 50 años (cada año) algo también onerosísimo. La propuesta contradice la representatividad democrática que otorga a los ciudadanos el derecho de elegir y ser electos, es discriminatorio pues le impide ser electos como Senadores a todos los ciudadanos de 18 a 49 años o de 66 años en adelante. También impide a todos el poder elegirlos.
La duración en funciones de los senadores sería de 15 años, por tanto, al concluir su mandato, todos, sin excepción, tendrían derecho de jubilación para el resto de su vida como ex trabajadores del Estado. Este singular senado no existe en ninguna parte del mundo.
En ésta inusual propuesta, ambas cámaras no son legislativamente complementarias como lo son en Estados Unidos y otros países que tienen el sistema bicameral. La propuesta pretende atribuirle diferentes funciones, las cuales, según la Asociación Pro-Reforma serían que la Cámara de Diputados se encargaría exclusivamente del manejo del Gobierno, del presupuesto y otra legislación relacionada a los intereses de la ciudadanía. Mientras que el Senado se dedicaría exclusivamente a los códigos y al Derecho privado, así como a la Ley Electoral y al nombramiento de magistrados y del Contralor de Cuentas.
Otro aspecto que proponen y sería un cuchillo de dos filos, es el de que los magistrados sean electos de forma vitalicia. La historia nos permite decir que así como ha habido buenos magistrados, también los ha habido malos. La diferencia obviamente está en que bueno o malo el magistrado sería vitalicio y su remoción prácticamente imposible.
La propuesta de elegir gobernadores no es nueva, ya se hizo anteriormente pero no basta sólo proponer elegirlo, habría que dotarlo de funciones y de recursos, aspecto que no se incluye por Pro-Reforma.