Los ministros de Finanzas del G20 se reunirán mañana en Washington para tratar de armonizar un poco más su respuesta a la crisis y realizar un primer balance tras la cumbre de comienzos de abril en Londres.
La reunión será precedida por una de ministros de Finanzas y presidentes de bancos centrales del G7, un encuentro clásico en el marco de las asambleas de principios de año del FMI y el BM, que serán este fin de semana en Washington.
El secretario del Tesoro estadounidense Timothy Geithner no mencionó ni una vez al G7 –viejo foro que reúne a los principales países desarrollados (Alemania, Canadá, EEUU, Francia, GB, Italia y Japón)– en un discurso este miércoles consagrado a estos encuentros.
En cambio, habló varias veces del G20, nuevo foro que engloba al G7, la UE, Argentina, Brasil, México, Australia, Sudáfrica, Rusia, Arabia Saudita, China, Corea del Sur, India, Indonesia y Turquía.
Como en la última reunión del G7 en Washington, en octubre, Estados Unidos dio muestras de humildad, evitando dar lecciones de economía como lo hiciera otras veces.
Los estadounidenses «tenemos una responsabilidad no menor en lo que pasó», dijo Geithner, que el viernes recibirá a sus pares en la sede de su departamento.
«El resto del mundo necesita que la economía y el sistema financiero de Estados Unidos se recuperen para relanzarse», y «nosotros necesitamos que el resto del mundo se recupere si queremos tener nuevamente prosperidad aquí», agregó, llamando a una mayor cooperación internacional.
«La economía mundial atraviesa su recesión más grave en varias generaciones. Cada uno de nosotros enfrenta desafíos diferentes, y por tanto, no estamos todos en el mismo barco. Pero estamos todos en la misma tormenta», afirmó.
Los encuentros del G20 y el G7 ocurren en momentos en que el FMI acaba de publicar nuevas previsiones para la economía mundial: espera una baja del PIB mundial de 1,3% en 2009, lo que será seguido por una débil recuperación de 1,9% en 2010.
Según Geithner, las reuniones del viernes ofrecen «una ocasión de continuar sobre el impulso de los compromisos tomados por el G20 en Londres».
Los dirigentes de los países miembros -que generan 87% de la riqueza mundial- se comprometieron en ese entonces a cooperar estrechamente para reimpulsar la economía mundial y reformar las instituciones financieras.
El secretario estadounidense dijo el miércoles que insistiría ante sus contrapartes para que sigan apoyando a sus respectivas economías el tiempo necesario para que se afiance la recuperación.
El peligro, dijo, es que los gobiernos abandonen el esfuerzo demasiado temprano.