Para la señora Ministra de Educación


Como educador y como uno de los ponentes de la creación del Consejo Nacional de Educación en la Ley de Educación hace 18 años, con todo respeto pido a la señora Ministra, conteste a los interrogantes a continuación, sobre dicho Consejo y sobre el futuro de la educación en Guatemala. Estoy seguro que sus respuestas son de interés para todos los que nos preocupamos por este tema.

Raymond J. Wennier

I. En enero de este año, por medio de Noti-Educativa, hice las siguientes preguntas:

A. ¿Quiénes son los integrantes del Consejo, su currí­culum vitae completo? Si son quienes conjuntamente con el Despacho deciden el futuro de la educación, han de ser profesionales muy bien calificados académicamente y de reconocida solvencia moral.

B. ¿Qué organización representan y tienen poder decisorio dentro de esa organización? Si están todos los sectores de la sociedad guatemalteca representados, el delegado ante el congreso debe tener la facultad de tomar decisiones a nombre de su organización y no ir y venir haciendo consultas a juntas directivas o asambleas generales.

C. ¿Está escrita la descripción de las funciones que cada miembro del Consejo ha de cumplir? La Ley de Educación vigente, los hace responsables de cumplir con el Artí­culo 9, inciso A, numeral 3 y Artí­culo 12.

D. ¿Cuál ha sido el trabajo de dicho Consejo en el primer trimestre del año 2009? Imagino que se habrán reunido semanalmente para planificar el trabajo, que han elaborado un plan nacional, (dada la urgencia de resolver asuntos educativos), que tendrán calendarizadas las reuniones para el resto del año y están preparando los proyectos por ejecutar.

E. ¿Cuál es realmente el papel del Consejo en la toma de decisiones? Si no es considerado un órgano colegial importante y no se le da el poder de codecisión y corresponsabilidad en los asuntos educativos, ¿por qué pretender que se obedece la ley y se ejecuta su mandato?

II. Lo anterior aplica al Consejo Nacional de Educación; igual importancia tiene hablar de la gratuidad de la educación, ya que este aspecto es uno en el que El Consejo, debió codecidir con el Despacho para asegurar que la educación alcance al último de los escolares de Guatemala.

El artí­culo 74 de la Ley vigente, rige la gratuidad. Ante el hecho de cumplir con el mandato constitucional, creo que es pertinente hacer algunos apuntes al respecto. Primero, qué bueno que se cumple con la obligación. Segundo, permí­tame plantearle Señora Ministra, lo siguiente: Más alumnos por aula producen sobrepoblación. Si las aulas albergaban 42 o más alumnos, ¿tienen contemplado cómo van a dar a todos los estudiantes, el espacio suficiente para que no tengan que recibir clases en los corredores o en los patios? ¿Llevaron ya los pupitres, o mesas y sillas que hacen falta (según las fotografí­as que con frecuencia hemos visto en la prensa escrita y en otros medios informativos), a todas las escuelas de la república? ¿Tienen estos alumnos los textos y materiales que necesitan? ¿El material didáctico está en todas las escuelas, incluyendo la tecnologí­a de apoyo como auxiliar al maestro? ¿Puede cualquier guatemalteco acercarse a las escuelas, especialmente las más alejadas y constatar que nuestros niños y jóvenes de verdad se están beneficiando con la gratuidad?

III. Hablemos de los docentes. Obviamente, si aumentaron los alumnos, hay que aumentar docentes. ¿Cuentan todas las escuelas con los docentes necesarios para atender con EXCEL-encia a los alumnos? ¿Llenan los requisitos todos los seleccionados? ¿Son bilingí¼es los maestros que atienden niños que no hablan el español y hablan el idioma de la región a la que fueron asignados?

IV. La puesta en marcha de la gratuidad, imagino que hizo necesaria la construcción de más aulas y la modificación y/o construcción de nuevos baños, lavables, separados para varones y mujeres; que en todas las escuelas existen lavamanos y que cuentan con bebederos de agua purificada para beberla con confianza. Cada escuela estoy seguro, tiene habilitada una cocina ventilada para la preparación de la refacción escolar y están ya planificando el desayuno, abundante y nutritivo que los estudiantes necesitan.

V. Todo lo anterior, señora, es para sugerirle que se apoye en el Consejo Nacional de educación. Ellos como grupo seleccionado, están obligados a colaborar con usted y asegurar que los guatemaltecos que están creciendo y educándose hoy dí­a, reciban los beneficios que manda la Constitución, se preparen para las demandas del siglo XXI y visualicen el siglo XXII. Ni usted ni yo veremos el nuevo siglo; lo que Usted y el CNE hagan hoy por nuestros niños, si se verá en el año 3000. Atentamente. Www.rayeduca.info