El Fondo volvió a rebajar sus expectativas por tercera vez en lo que va de año, no sólo para la región, sino para la economía mundial, que caerá un 1,3% (1,9% de crecimiento en 2010).
América Latina está capeando el huracán financiero mundial mejor que en anteriores crisis, señala el Fondo, pero las perspectivas siguen siendo sombrías.
«Los riesgos de esta predicción apuntan claramente hacia peor. El principal peligro es que la prolongación de la contracción de crédito en las economías avanzadas conduzca a un freno prolongado del flujo de capital» en toda la región, explican los expertos del FMI.
«Eso llevaría a un ajuste interno aun mayor», advierten.
En enero, el FMI preveía aún que América Latina iba a crecer un 1,1% este año. En pocos meses la situación se ha degradado de forma notable.
La prolongada sequía del crédito internacional ya ha empezado a pasar factura a algunos países de la región, como México y Colombia, que pidieron acogerse en las últimas semanas a una nueva línea de crédito del FMI más ventajosa, especialmente creada para países con sólidas políticas macroeconómicas.
Otros, como Costa Rica y El Salvador, han pedido de forma cautelar acogerse a los préstamos denominados «stand by», más onerosos.
México, el país más dependiente de Estados Unidos en la región, ha tenido además que utilizar una línea de intercambio («swap») de divisas con la Reserva Federal estadounidense esta semana, por un monto inicial de 4.000 millones de dólares.
México sufrirá una contracción este año del 3,7% y Brasil un 1,3%, predice el FMI.
Argentina se contraerá un 1,5%, y Venezuela un 2,2%.
Solamente Perú crecerá un 3,5%, Uruguay un 1,3% y Chile apenas un 0,1%.
El promedio de inflación, por otro lado, se reducirá del 8% al 6,5% en toda la región. Pero la demanda interna se reducirá fuertemente, un 2,25%.
«Si el precio de las materias primas sigue cayendo, ello tendrá un efecto nocivo en las exportaciones y el crecimiento en la mayoría de países de la región», explica el texto.
De nuevo, los países con una política económica menos rigurosa, como Venezuela o Ecuador, son los que sufrirán más las consecuencias de una mayor degradación de la economía mundial.
Los paquetes de estímulo económico que han decretado países en la región tienen un límite, advierte el Fondo.
Por todo ello, «a medida que los bancos e inversores internacionales reducen su margen de peligro en la región, la importancia relativa del financiamiento interno se incrementará», explica el Fondo.
«Para evitar un crack total del crédito, será importante mantener condiciones de financiación estables y facilitar el flujo de crédito», como han hecho los países desarrollados, explica el FMI.
A pesar de todo, América Latina parece mejor preparada que otras regiones del mundo, como Europa oriental, para salir de la crisis, explica el texto.
Región/País, 2009 2010
Latinoamérica, -1,5% 1,6%
América, Central 1,1% 1,8%
Perú, 3,5% 4,5%
Chile 0,1% 3,0%
Brasil, -1,3% 2,2%
Uruguay, 1,3% 2,0%
Caribe, -0,2% 1,5%
Colombia, 0,0% 1,3%
Ecuador, -2,0% 1,0%
México, -3,7% 1,0%
Argentina, -1,5% 0,7%
Venezuela, -2,2% -0,5%