Descubren bacterias que viven sin luz ni oxí­geno bajo el hielo de la Antártida


Un insólito ecosistema donde viven bacterias pese a no haber oxí­geno, en completa oscuridad, a 10ºC bajo cero y en agua con cuatro veces mayor salinidad que la del mar, ha sido descubierto en un lago subterráneo bajo un glaciar en la Antártida. Este prí­stino hábitat funciona como un perfecto mecanismo biológico desde hace nada menos que entre 1,5 y cuatro millones de años.


El lugar, denominado Cataratas de sangre por el agua de alta coloración roja procedente de la oxidación que fluye por debajo del glaciar, ya habí­a llamado la atención de los primeros exploradores antárticos en 1911, el año que se descubrió el Polo Sur. Ellos lo atribuyeron a unas algas rojas que suponí­an debí­an vivir bajo el hielo. El lago está situado en el Valle Seco de McMurdo, al este de la Antártida, bajo un glaciar de 1,5 kilómetros de espesor.