El pandillero está en prisión, pero los crí­menes continúan


El pasado sábado fue asesinado un conductor de la ruta 40R en la colonia La Brigada, zona 7 de Mixco.

íxel Danilo Ramí­rez Espinoza, el pandillero conocido como «Smiley», era el principal sospechoso del Ministro de Gobernación en la muerte de pilotos; ya fue capturado, pero los crí­menes continúan.

Mariela Castañon
lahora@lahora.com.gt

Salvador Gándara y su equipo de seguridad mostraron satisfacción por su logro. Incluso, el mismo Ministro se presentó al Tribunal para comprobar su éxito obtenido: los crí­menes disminuirán ahora, apostaron.

Sin embargo, el fin de semana se registrados dos ataques contra pilotos en Mixco, el saldo fue un piloto herido y otro muerto.

El viernes pasado, Salvador Tol de 32 años, piloto de una unidad en Mixco sobrevivió de un ataque. Las heridas en la cabeza, cuello y brazo fueron suficientes para confirmar que su trabajo juega con la muerte.

Quien no pudo contar su experiencia fue José Daniel Mendizábal Gálvez, también de 32 años. Aunque intentó huir de los sicarios que viajaban en motocicletas, al final quedó tendido sobre el volante de la camioneta 40R que le dio de comer durante varios años.

Mendizábal Gálvez se convirtió el sábado pasado en el piloto asesinado número 45 en lo que va del año.

ACUSACIí“N

Según el ministro Gándara, el pandillero Ramí­rez Espinoza se habí­a convertido en uno de los autores materiales de los asesinatos y las extorsiones contra los trabajadores del transporte público. Mostró su foto a los medios y desde ese momento se convirtió en un enemigo público más perseguido.

El jueves 16 de abril, tras un operativo bien planeado, la Policí­a Nacional Civil logró atrapar al joven lí­der de la pandilla «18» y en el enfrentamiento cayó uno de sus secuaces.

Al ser indagado en el Juzgado de Mixco, -mismo sector donde se cometieron los últimos ataques contra pilotos-, al sospechoso no se le vinculó con el caso denunciado por Gándara. Fue procesado por asesinato, feminicidio, conspiración, asociaciones ilí­citas, atentado, portación ilegal de explosivos y armas de fuego defensivas.

Para í‰dgar Guerra, presidente de la Asociación de Usuarios del Transporte Urbano y Extraurbano, la detención de «Smiley», es positiva, pero por ello no se va a acabar el problema: «hay más de cuarenta «smileys» en todo el paí­s» y para eso habrí­a que capturarlos a todos, dijo.

Mario Polanco, del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), también resaltó como positiva la detención de Ramí­rez Espinoza, sin embargo, apuntó que la violencia no es provocada por una sola persona, y en este caso se «magnificó el poder de este joven».

Pero algo bueno dejó la acción, a criterio de Polanco, y es que se evidenció la participación de las pandillas en estos hecho, pero se debe tener en cuenta que también hay participación de otros sectores, dijo.

Según Polanco, el crimen organizado, la delincuencia común, y sectores poderosos, -sin descartar grupos polí­ticos-, están detrás de los crí­menes de los trabajadores del transporte urbano y extraurbano.

MIXCO Casualidad


El pandillero Ramí­rez Espinoza fue capturado en Mixco.

La banda que lideraba se dedicaba, especialmente, a las extorsiones en Mixco.

Los últimos hechos de violencia contra los trabajadores de transporte colectivo se han registrado en Mixco.

En los últimos dí­as los pilotos y ayudantes de la empresa Eureka, principalmente de la ruta 40R, han sido los más vulnerables en los ataques.