El presidente estadounidense, Barack Obama, aseguró que está dispuesto a dialogar con Cuba, pero no para «hablar por hablar», y subrayó que Estados Unidos no es el único país que debe cambiar, en su discurso en la Quinta Cumbre de las Américas.
«En los últimos dos años, he indicado y lo repito hoy (viernes) que estoy preparado para que mi administración se comprometa con el gobierno cubano en una amplia lista de temas, desde los derechos humanos, la libertad de expresión y la reforma democrática, hasta drogas, migración y asuntos económicos», afirmó, en la apertura de la Cumbre en Puerto España.
«Seré claro: no estoy interesado en hablar por hablar. Pero sí creo que podemos conducir las relaciones cubano-estadounidenses hacia una nueva dirección», añadió.
Las palabras de Obama se producen un día después de que su secretaria de Estado, Hillary Clinton, aludiera a una «apertura» por parte de los dirigentes cubanos.
El jueves, en Venezuela, donde asistió a una Cumbre de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), el presidente cubano Raúl Castro se declaró dispuesto a un diálogo abierto con Estados Unidos, pero «en igualdad de condiciones y sin la más mínima sombra sobre nuestra soberanía».
«Le hemos mandado a decir al gobierno norteamericano, en privado y en público, que estamos abiertos cuando ellos quieran a discutirlo todo, derechos humanos, libertad de prensa, presos políticos, todo lo que quieran discutir», dijo Castro en Cumaná (este de Venezuela), en la reunión que agrupa a países de la izquierda latinoamericana.
En respuesta, Obama dijo en su discurso que «Estados Unidos busca un nuevo comienzo con Cuba».
«Sé que el camino es largo para superar décadas de desconfianza. Ya he cambiado una política hacia Cuba (de Estados Unidos) que debía favorecer la libertad y dar su oportunidad a los cubanos, pero que fracasó», añadió, reconociendo fallas en las anteriores políticas de Washington hacia la isla.
No obstante, «no vine para ocuparme del pasado sino del futuro», advirtió el presidente estadounidense.
El presidente venezolano Hugo Chávez regaló a su par estadounidense Barack Obama el libro «Las venas abiertas de América Latina», del uruguayo Eduardo Galeano, durante una reunión entre el dirigente norteamericano y los líderes de la Unasur en Puerto España.
Chávez, cuyo apretón de manos con Obama de la víspera ha dado la vuelta al mundo, obsequió una edición en inglés de este ensayo sobre el saqueo de los recursos naturales que sufrió el subcontinente latinoamericano desde el siglo XV hasta finales del siglo XX.
Este libro sigue siendo una referencia para cualquiera que se interese en América Latina y es citado a menudo por Chávez.
Según fuentes de la presidencia venezolana, los dos mandatarios volvieron a estrecharse la mano este sábado al encontrarse en esta reunión en la que estaban presentes todos los gobernantes de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), incluido el ecuatoriano Rafael Correa, que llegó a Trinidad durante la madrugada del sábado.
«Obama dijo que estaba muy contento de estar en Puerto España y de celebrar este encuentro», aseguraron estas fuentes.
El viernes por la noche, Obama ya se reunió con los dirigentes de los países del Caribe y el domingo lo hará con los líderes centroamericanos.
Esta cita continental puede servir para entablar un diálogo sobre nuevas bases entre América Latina y Estados Unidos, según los participantes.