Números en el chaleco y números en la bragueta


«Ser persona es también ayudar a ser mejores personas a quienes nos rodean».

Octavio Paz, poeta y ensayista, Nobel mexicano

La Cultura popular/contracultura  de los años  60  utilizó   la moto como sí­mbolo  para la iconografí­a cultural de la era  al lado de  la música rock, las protestas callejeras y  la chumpa de cuero.

Edith González

Y cuando la moto cumple 90 años (1919) los  guatemaltecos encuentran en ella un  transporte rápido, seguro y barato, para llevar al  hijo al colegio, a la esposa al trabajo y darle «jalón al amigo» tanto como  participar en la Caravana del Zorro,  actividad que promueve su declaración como patrimonio cultural intangible de Guatemala.

Claro que todos los que viajan en moto por necesidad la dejarí­an de lado si pudieran tener acceso a un automóvil. Aunque muchos consideran que es más seguro que viajar en autobús, por los asaltos y asesinatos de que son ví­ctimas conductores y pasajeros.

Desde hace  un par de años se ve a los motoristas  llevar en su transporte dos y tres personas, incluyendo bebés, lo que a muchos nos ha parecido un riesgo para la vida de toda la familia, sin que el Estado se haya preocupado por ello. Sin embargo, para pretender aplacar nuestras  voces que claman por seguridad, en el cumplimiento de su obligación, «los gobernantes de turno» se permiten prohibir que viaje más de una persona en moto, pese a  indicaciones  en la Tarjeta de Circulación de las mismas. Asumiendo el problema como una situación de prestigio no de seguridad real por la vida de los guatemaltecos, de la que  aún esperamos que se ocupen.

Una disposición que  violenta  el  Estado de derecho  de los guatemaltecos el que no se hizo para castigar al ciudadano, sino para limitar al poder.

La nueva prohibición atenta contra la economí­a familiar, sin pretender  en mí­nimo cuidar  la vida, exige, además,  el uso de un chaleco y el número de placa  en el mismo, según dicen «para lograr una rápida identificación luego del atentado».

Siguiendo esa constante me parece que se debiera también implementar la colocación del número de cédula en la bragueta del pantalón de los hombres, para lograr su fácil identificación luego de las violaciones.

Claro que muchos como el doctor Mario Freddy Sandoval seguro se resistirí­an pero si como dicen dará resultado para evitar más muertes de pilotos de autobuses, quizás se logre también evitar  acosos abusos y violaciones.

Aunque finalmente de ello no obtengamos nada más que la foto de la celebración, pues no es con leyes  baratas que se evitarán los asaltos, acosos y asesinatos sino con verdadera  inteligencia y voluntad para  castigar a los transgresores de las normas sociales y proteger a los ciudadanos honrados. A este paso quizá luego se implemente el número para identificar a los compradores en los centros comerciales.