El presidente de los Estados Unidos publicó en el diario Trinidad & Tobago Express un artículo titulado «Una Cumbre del Cambio» en el que hace importantes planteamientos para definir la política de su administración hacia América Latina y el Caribe. Por su importancia creo que vale la pena transcribir la partes medulares del mismo en el que dice: «Nuestro hemisferio tiene que hacer una clara elección: podemos superar nuestros desafíos comunes de manera conjunta o podemos quedarnos anclados en los viejos debates del pasado. Por el bien de nuestros pueblos, debemos elegir el futuro», se responde inmediatamente el Presidente, que hoy estará reunido con los gobernantes de la región en la V Cumbre de las Américas.
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«Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba es uno de los ejemplos del debate en las Américas que demasiado a menudo se retrotrae al siglo XX», añadiendo que su gobierno «corrigió» una política sobre la isla «que durante décadas ha fracasado en su objetivo de lograr más libertades para el pueblo cubano».
Dice que «al mismo tiempo, en Estados Unidos esperamos de todos nuestros amigos en el hemisferio que se unan en el apoyo a la libertad, igualdad y los derechos humanos para todos los cubanos», en el anticipo de lo que será su respuesta a las expresiones de apoyo de muchos países para el régimen de Raúl Castro.
Continúa diciendo que lo importante es superar la dialéctica del pasado: «Para afrontar nuestra crisis económica no necesitamos un debate sobre si tener una economía rígida y estatizada o un capitalismo desatado y sin regulación; necesitamos una acción pragmática y responsable que logre hacer avanzar nuestra prosperidad común.»
Obama llama a la región a establecer «cooperación práctica» con relación a la seguridad en la región que será uno de los temas de la cumbre y a una «actuación colectiva» en términos generales para trabajar por los intereses del hemisferio, añadiendo que «al mismo tiempo que afrontamos esta crisis, debemos construir una nueva base para una prosperidad de largo plazo.»
«Nuestro hemisferio tiene copiosos recursos naturales que podrían producir una energía renovable abundante y sostenible, que a la vez cree puestos de trabajo para nuestra gente», añadiendo que «esta cumbre ofrece la posibilidad de un nuevo comienzo, frase que se encuentra en prácticamente todas las expresiones del Presidente con respecto a la relación entre nuestros países». Lograr más prosperidad, seguridad y libertad para los pueblos de las Américas depende de cooperaciones del siglo XXI, libres de los posicionamientos del pasado. Ese es el liderazgo y el tipo de cooperación que Estados Unidos está dispuesto a ofrecer», añadió.
El Presidente ha reconocido que no siempre su país se ha comprometido con los países de América Latina en una forma constructiva y admitió que otros factores han influido en la estructuración de las relaciones con sus vecinos.
El Presidente de los Estados Unidos ya adelantó que no se trata de preeminencias entre los mandatarios en la cumbre, sino de relaciones entre pares que tienen el común esfuerzo de combatir la pobreza y trabajar por el bien común, destacando el papel que Lula como presidente de Brasil juega en ese contexto y marcando de entrada una especie de alianza constructiva con uno de los gobernantes de mayor liderazgo en la región, frente a lo que pueda significar el esfuerzo, indudable, de Chávez por ganar protagonismo en Puerto España.