Obama llega a México


La Avenida de Los Pinos está decorada con banderas alternadas de México y Estados Unidos, en honor a la llegada del presidente Barack Obama. FOTO LA HORA: AFP OMAR TORRES

El presidente estadounidense Barack Obama llega hoy a la Ciudad de México en su primera visita a un paí­s de América Latina, y en el encuentro con su par mexicano Felipe Calderón se anticipa que la violencia ligada al narcotráfico será el tema dominante.


Barack Obama (I), presidente de Estados Unidos, y su vicepresidente Joe Biden, previo a la partida del primero a México. FOTO LA HORA: AFP TIM SLOAN

La estadí­a de Obama en la Ciudad de México, que desde hace 12 años no recibí­a a un presidente estadounidense, será de menos de 24 horas, sus actividades oficiales cubren escaso medio dí­a y sus cortos desplazamientos serán estrechamente vigilados por la seguridad mexicana y estadounidense.

Obama llegará pasado el medio dí­a local, enseguida se dirigirá en un helicóptero hasta un campo militar y posteriormente en una limusina a la residencia presidencial mexicana, donde será objeto de una ceremonia de bienvenida ofrecida por Calderón, con quien después dialogará en privado.

El tema dominante en la agenda será el tráfico de drogas y la violencia ligada a este fenómeno delictivo, que en México deja unos 10.000 millones de dólares netos, según estimaciones de la Procuradurí­a General mexicana (PGR).

La demanda permanente de Calderón a Washington ha sido la de enfrentar al crimen organizado de manera conjunta porque el mercado de mayor consumo de drogas es Estados Unidos, donde a su vez los cárteles mexicanos adquieren las armas que han dejado más de 6.400 ejecuciones desde principios de 2008.

«El mayor poder dado al crimen organizado a través de las armas viene de Estados Unidos. Desde 2006 hemos decomisado 27.000 armas, entre las que hay desde lanzamisiles hasta 2.500 granadas, e incluso hemos encontrado uniformes y armas del Ejército estadounidense», dijo Calderón en marzo pasado en una entrevista con la AFP.

Como preparativo a la visita de Obama, las secretarias de Estado, Hillary Clinton, y de Seguridad Interior, Janet Napolitano, visitaron México en marzo para acercar posiciones, que resultaron en el reconocimiento estadounidense de que la lucha contra el narcotráfico es una responsabilidad compartida.

Clinton tomó nota del reclamo y admitió que «de Estados Unidos proviene el 90% de las armas que usan los narcotraficantes en México», aunque un alto funcionario de la DEA (agencia de antidrogas estadounidense), Anthony Placido, advirtió el miércoles que es un «problema complicado» de detener.

Como gestos previos al encuentro de los presidentes de dos naciones que comparten una lí­nea fronteriza de más de 3.100 kilómetros y que es azotada por la violencia, México presentó el martes un arsenal decomisado a un cartel y Estados Unidos anunció el miércoles que embargará bienes de tres carteles mexicanos.

Al término de los encuentros de trabajo, Obama y Calderón brindarán una rueda de prensa y por la noche el anfitrión ofrecerá al visitante una cena en el Museo Nacional de Antropologí­a, que alberga la riqueza prehispánica de México, en especial la Piedra del Sol o Calendario Azteca.

En las reuniones bilaterales también habrá espacio para dialogar sobre comercio e inmigración, dos de los temas permanentes y espinosos en la relación bilateral.

Obama ha expresado la intención de impulsar una reforma migratoria que permitirí­a obtener la ciudadaní­a estadounidense a los inmigrantes ilegales, la mayorí­a mexicanos.

Del total de 12 millones de mexicanos radicados en Estados Unidos, los indocumentados sumaban 4,8 millones en 2000, según un censo de 2003, mientras que organizaciones mexicanas de migración estiman que actualmente son entre 6 y 8 millones.

Con la extensa frontera común que además es la más transitada del mundo, el comercio es uno de los pilares en la relación bilateral, que recientemente tuvo un capí­tulo sin precedentes cuando México impuso sanciones a Estados Unidos por incumplir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en materia de transporte.

México es el tercer socio comercial de Estados Unidos, después de Canadá y China, y sólo el intercambio de bienes sumó 332.000 millones de dólares en 2006.

OBJETIVOS Es hora de actuar


«ES HORA DE ACTUAR»

La secretaria de Seguridad Interior estadounidense, Janet Napolitano, afirmó que es hora de «resolver el problema» y no de señalar culpas, antes de que este jueves el presidente Barack Obama se reúna con su par mexicano Felipe Calderón para hablar sobre el narcotráfico.

«No se trata de encontrar culpables. Se trata de resolver el problema. Y hay varias cosas que hemos trabajado sobre las que el presidente Obama y el presidente Calderón hablarán», dijo Napolitano desde México en entrevista a la cadena estadounidense CBS.

«Â¿Qué podemos hacer para prevenir el flujo de armas y dinero hacia el sur que alimentan a estos carteles? ¿Qué podemos hacer para ayudar al presidente de México (…) en sus esfuerzos dentro de México? Estos son temas de conversación hoy», dijo Napolitano, que se unirá a la comitiva que acompañará a Obama.

El mandatario estadounidense llega este jueves a Ciudad de México, donde sostendrá un encuentro con Calderón dominado por el tema de la violencia de los carteles mexicanos, que Estados Unidos teme pueda contagiarse hacia el norte de la frontera.

«Del lado de Estados Unidos queremos asegurarnos de que no se desborde la violencia. Pero también queremos ayudar a México en sus esfuerzos para asegurarnos de tomar medidas drásticas contra los carteles, hacer lo que podamos para disolverlos», dijo Napolitano en otra entrevista al canal Fox.

Esta es la segunda vez en dos semanas que Napolitano se encuentra en México, luego de que participara en una reunión entre autoridades de ambos paí­ses sobre cooperación fronteriza y contra el crimen organizado a principios de abril.

Napolitano anunció el 24 de marzo un plan para movilizar centenares de nuevos agentes federales a la frontera para enfocarse en la incautación de drogas desde México a Estados Unidos y de dinero y armas en sentido contrario.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, reconoció al visitar México a finales de marzo que el narcotráfico era un problema compartido entre ambos paí­ses.

Obama estará menos de 24 horas en México, tras lo cual irá a Trinidad y Tobago para participar en la Cumbre de las Américas, donde se encontrará por primera vez con sus colegas de la región.