Estudian medidas contra Alemania


El gigante agroindustrial estadounidense Monsanto anunció el miércoles que estudia la adopción de eventuales «medidas jurí­dicas» contra la decisión del Gobierno alemán de prohibir el cultivo de su maí­z OGM (Organismo Genéticamente Modificado) MON810.


«Monsanto examina todas las opciones disponibles y se reserva la posibilidades de recurrir a medidas jurí­dicas para que esta temporada los agricultores en Alemania puedan plantar MON810», indicó en un comunicado Ursula Luttmer Uazane, dirigente de la filial alemana del grupo estadounidense.

La variedad de maí­z MON810 «es segura para la salud humana, para los animales y para el medio ambiente», afirma Monsanto que dice «no comprender» la decisión que el martes anunció la ministra alemana de Agricultura, Ilse Aigner.

«Estamos convencidos de que los argumentos que provocaron la decisión de la ministra no permiten dudar sobre la seguridad del producto. No justifican una prohibición de su cultivo», indicó otro responsable de Monsanto en Alemania, Holger Ophoff citado en el mismo comunicado.

Alemania, peso pesado en el seno de la Unión Europea (UE), se sumó el martes a los otros cinco paí­ses de la UE que prohibieron el cultivo de maí­z genéticamente modificado, contrariamente a la posición que defiende la Comisión Europea.

Alemania adoptó su decisión a la luz de «dos nuevos estudios» que «aportaron nuevos elementos cientí­ficos», en particular el hecho de que el gen introducido por Monsanto en las semillas serí­a perjudicial para las «vaquitas de San Antonio» (mariquitas) y las mariposas, precisó la ministra.

Para proteger «el medio ambiente», el gobierno alemán decisión poner en marcha la cláusula de salvaguarda contra el MON810.

De esa forma, Alemania se sumó así­ a Francia, Grecia, Austria, Hungrí­a y Luxemburgo, último paí­s que prohibió el maí­z OGM a fines de marzo en nombre del «principio de precaución».