Preocupa que algunos jefes de familia hayan empezado a devolver su vivienda por falta de capacidad de pago, perdiendo así sus inversiones de futuro.
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Hay muchas personas y familias que se han quedado sin empleo y no pueden seguir pagando las cuotas, «por ejemplo una idea que sería importante es que el Estado promueva moratorias, promueva ayudas a esas personas, a esas familias para pasar este momento de crisis», dijo Mariano Rayo, presidente de la comisión de Economía del Congreso.
Esa situación también se debe enfrentar desde el Organismo Legislativo, con el objetivo de legislar para salirle al encuentro a esos fenómenos y evitar mayores consecuencias en los meses por venir, previno el legislador.
Otra combinación creativa sería la ampliación de plazos y renegociación de deudas, porque lo peor que le está pasando al sector vivienda es que la gente desocupa y con ello llega el crecimiento de la mora en el pago de financiamiento y se detienen nuevas soluciones habitacionales.
Asimismo, Rayo dijo que se debe poner atención que la industria de la construcción está atravesando una contracción como consecuencia de la crisis económica mundial, que sigue enviando sus coletazos.
CONSTRUCTORES
ílvaro Mayorga, presidente de la Cámara Guatemalteca de la Construcción, refiere que este fenómeno se fue acumulando desde el encarecimiento del acero, la subida de las tasas de interés en los créditos, dificultades para ser sujetos de crédito, encarecimiento del precio del petróleo y atraso de pagos de la deuda estatal a la empresa privada.
Afortunadamente el actual gobierno inyectó aproximadamente mil millones de quetzales para el mantenimiento de la red vial del país para 2009, eso ha sido un respiro para esa industria de la construcción, comentó aliviado Mayorga.
Al menos el trimestre que se inició con abril parece no estar en riesgo para el mantenimiento de la red vial, sin embargo esperan que la caída del presupuesto del Estado no afecte los restantes seis meses de 2009, comentó.
DESCENSO DE Dí“LARES
Desafortunadamente la pesada ola económica mundial sigue llevando al descenso las remesas que ingresaban al país a partir de 2008, efecto que perjudicó a la construcción, ya que se han efectuado estimaciones que 25% de ese dinero estaba siendo destinado a la construcción de vivienda, informó Mayorga.
EMPLEO AFECTADO
Lamentablemente en el ramo vivienda salen afectados todos los sectores, porque la crisis económica frena y no permite que más personas de todos los niveles socioeconómicos tengan facilidades para adquirir una.
Es una realidad que se han perdido casi cien mil empleos en el ramo de la construcción, calculó el presidente de la Cámara de la Construcción, cifra que responde a 30% al empleo formal, es decir empleados por compañías y 70% de lo informal que son constructores, obreros y ayudantes independientes, explicó.
Un millón 100 mil soluciones habitacionales necesita el país.
Estimaciones oficiales de la Banca Central apuntan que en 2006 creció esa industria en 13.1%
En 2007 hubo desaceleración y la construcción bajó a 11.8%
2008 encendió la alarma, la construcción bajó un 3.6% más y para 2009 se prevé que podría caer otro 4.7%
De 15 a 20 años es el plazo del financiamiento para pagar un crédito de vivienda.
60% de las construcciones en el país son cualitativas, es decir mejoras o la construcción de un espacio adicional en una vivienda.
40% son construcciones cuantitativas, es decir nuevas construcciones.
Aquellos que devuelven la vivienda por falta de pago, todavía están en el margen sostenible, pero se puede agravar.
La subida del precio del petróleo también incidió en el precio del cemento.