Ecuador expresó ayer que la Comunidad Andina de Naciones (CAN) está en crisis e insistió en que Quito podría revisar su permanencia en ese organismo, que se opone a la decisión ecuatoriana de retirar las preferencias arancelarias andinas debido a la crisis internacional.
«La CAN ha tenido durísimos golpes», manifestó el presidente Rafael Correa y recordó que Colombia y Perú firmaron tratados de libre comercio con Estados Unidos «yéndose contra la normativa» del organismo subregional, lo cual motivó el retiro de Venezuela.
También citó que las relaciones diplomáticas entre Ecuador y Colombia están rotas desde hace 13 meses -por la violación de la soberanía ecuatoriana- y que la negociación en bloque de la CAN con la Unión Europea (UE) sobre un Acuerdo de Asociación «fue totalmente boicoteada» por Lima y Bogotá porque «no tenían nada que perder».
«Entonces hay que replantearse muy seriamente el futuro de la CAN», declaró el mandatario a Radio Quito y sostuvo que «además el universo integrador latinoamericano ya no es subregional, ya no es CAN-Mercosur».
«Es Unasur (Unión Suramericana de Naciones) y tienen que converger la CAN y el Mercosur a esa Unasur», añadió.
Correa señaló que si no se están alcanzado los objetivos «hay que replantearse la conveniencia de seguir o no en esas instancias».
Entretanto el canciller ecuatoriano Fander Falconí dijo que «la CAN está atravesando un proceso muy delicado, un proceso que le llamaría de crisis».
Agregó que el mecanismo integracionista «desde su surgimiento en el año 69 (…) ha sufrido un conjunto de vaivenes que le han desdibujado en sus concepciones originales».
El diplomático señaló que el 27 de marzo pasado Correa envió una carta al secretario general de la CAN, el ecuatoriano Freddy Ehlers, en la cual «le planteó que si no había sensibilidad con los requerimientos de Ecuador (…) podría replantearse su futuro» dentro del organismo.
«La CAN resolvió muy ventajosamente para el país, pero obliga a restituir las preferencias arancelarias andinas y sobre lo cual nosotros vamos a pedir la reconsideración. Hay muchos argumentos para ello», manifestó Falconí en declaraciones al canal estatal de televisión.
En enero Ecuador aplicó salvaguardas a la importación de unos 650 productos para todo 2009, con miras a obtener un ahorro de 1.450 millones de dólares para equilibrar la balanza de pagos en medio de la crisis mundial, medida que afecta a sus socios andinos.