Cuando usted lee los análisis de la situación imperante en Guatemala, se da cuenta que una de las recomendaciones que más énfasis recibe es de que se mejore la inteligencia. Menos mal que no se están refiriendo a la inteligencia de los funcionarios, sino que a un sistema de recolectar y analizar información, ya que si a la inteligencia propiamente dicha se refirieran, tendrían que esperar que este gobierno entregue el poder.
Aunque en esta vida hay habilidades para todo, hay genios de la música, de la pintura, de las matemáticas, etc. aun nuestro gobierno tiene sus habilidades, pero desafortunadamente esas habilidades no mejoran la seguridad del país, pero por lo menos dejan las arcas vacías y sin ese sucio dinero.
Volviendo al tema de la inteligencia, hay quienes dicen que la inteligencia está mal, por la desconfianza que hay entre los funcionarios encargados a tal menester, que cuando trasladan información a otra dependencia, es parcial y hasta con algunos errores para que las fuentes no sean descubiertas. Esto no lo estoy insinuando yo, sino que lo dice un campo pagado de un partido político.
Yo no sé si estoy equivocado, pero una opinión es eso, una opinión y debe ser planteada como cree uno que son las cosas, sin quitarle ni ponerle para que se vea claro de donde nace la idea del porqué del descalabro que estamos sufriendo en materia de seguridad.
Yo creo que el Ejército teme que si le traslada una análisis de inteligencia verdadero a la presidencia, estos inmediatamente van a ser trasladados a los miembros de la guerrilla que son parte del actual gobierno, quien la compartirá también con Orlando Blanco y quién sabe con cuántos más que no ven con buenos ojos a la institución armada.
Si a estos análisis se trataran de usar para los objetivos para los que fueron elaborados, no hay problema, pues estos vendrían a complementar la información que se tienen de otras fuentes y todo junto ayudaría a ir desenrollando la madeja que ha tejido el crimen organizado.
El problema parece ser que este análisis de inteligencia, para lo que lo usarían, no sería para tratar de descubrir la madeja del crimen organizado, sino la madeja que ha tejido el ejército para tener acceso a las fuentes de información, para penetrarlas y destruirlas si fuera necesario.
Por eso yo puedo asegurar que una vez no se coloque en esos puestos a personas con un criterio imparcial, que entre sus objetivos no esté la destrucción de la institución armada, la situación seguirá igual por el resto del tiempo que esté el gobierno en el poder.
Ahora bien, si el Estado actual de la situación es la que prefiere el Gobierno para alguna agenda escondida, que deje todo como está, que la cosa se mantendrá igual o un poco peor, pero también creo que se arriesga a un levantamiento, no militar, sino de alguna otra naturaleza y que el ejército para compensar la traición que ha sido objeto, no meterá las manos, salvo que se perdiera el control y empezara la anarquía.
Esperamos que el que tenga la razón sea el Gobierno y no nosotros.